“Las más crueles mentiras suelen decirse a menudo en silencio".
Robert Louis Stevenson
- Stephen!!!- la joven repitió su nombre con gran emoción, mientras se aferraba a su cuerpo dejando que las lágrimas comenzaron a salir pero con un motivo diferente, ahora eran de felicidad.
En cambio él estaba sonriendo, aunque trataba de ocultar su gesto para no hacerle creer que tan fácilmente la había perdonado, al menos no se lo diría hasta escuchar una explicación convincente.
- No pensé que llegarás tan pronto!!- repuso Violet con emoción mientras lo sostenía de los hombros, pues en teoría su cita era al día siguiente.
- Yo tampoco pensé que ya estarías aquí- respondió Stephen con seriedad, caminando hacia el interior de la habitación- no se supone que te casaste con uno de los hombres más ricos de Escocia..... supuse que te hospedarias en la suite principal- aclaró haciendo que Violet frunciera el ceño, en realidad ella no sabía que tan rico era Pearson, aunque por la ridícula propiedad en la que habitaba debió darse una idea.
- Él es rico......yo apenas y recibo una semanalidad......que obviamente tengo que cuidar.
Esas palabras produjeron una sonrisa socarrona en Stephen, pues él más que nadie sabía que Violet no era una mujer ahorrativa o precavida por lo que su situación económica debía ser más grave de lo que sospechaba.
- Me alegro que estés aquí!!!- expresó la joven con mucha emoción mientras se mordía el labio inferior- no sabes la falta que me hacía verte!!!
- Y por eso te casaste con otro?!- Stephen fue directo al grano, él no había hecho un viaje tan largo solo para escuchar absurdos rodeos.
A Violet de inmediato le cambió el semblante, apenas había sentido algo de felicidad con la visita de Stephen y ahora tan abrupto y directo comentario la hacia consciente nuevamente de la realidad.
- No fue.....no fue porque quisiera.....no tenía opción!
- Siempre hay opción Violet!...... siempre!
- Crees que si tu mamá lo hubiera sabido me dejaria alguna opción?!
- No metas a mi madre en esto.......lo hiciste porque no querias perder tu estilo de vida.....y eso es muy egoísta!
- Si.....lo hice por eso no voy a negarlo, pero también porque sabía que tarde o temprano lo nuestro terminaría y aunque......aunque no quieras admitirlo sabes que tu madre...... jamás lo hubiera aceptado.
- Ella habría callado!
- Realmente lo crees?!......si mis padres y yo terminamos viviendo en un diminuto departamento al otro lado de la ciudad, ella habria callado?!- cuestionó retóricamente pues ambos sabian que era imposible.
Stephen la miró con reproche, era cierto que su mamá era una mujer muy radical en sus creencias, él mismo fue testigo y participe de eso en más de una ocasión y sabía que de haber sabido la verdad, hubiera sido capaz, incluso, de amenazarlos de algún modo.
- Y al menos resultó como esperabas?!- cuestionó ligeramente más tranquilo.
- En realidad.....es muc.....es mucho peor de lo que creí!!- admitió con pesar.
Stephen hubiera querido abrazarla de inmediato al ver como sus lágrimas amenazaban con salir de sus siempre iluminados ojos pero al verla así descubrió que no solo sus ojos estaban apagados su semblante también había adquirido una irreconocible tristeza.
- Me siento sola!!!- repuso tratando de tragarse su llanto- él ni siquiera es cordial conmigo!!!
- Esperabas que lo fuera?!- cuestionó con sospecha al pensar que ella buscaba algo más de su esposo.
- No.....solo que fuera un poco tolerante y cordial pero es un refunfuñon.....le molesta mi presencia.
- Y qué presencia le has mostrado?...... porque si es la alocada Violet, bueno......no esperes que sea diferente- dijo con simpatia, después de todo él conocía la efusividad y alocada extroversión de Violet.
- Mhum...... bueno si he sido un poco invasiva.....pero aún así no debería gritarme!
Stephen sonrió con genuina felicidad al saber que no había ningún peligro, pues aunque le pesara admitirlo le carcomia la posibilidad de que Pearson pudiera intentar seducir a Violet y que este falso matrimonio se volviera real.
- Y a ti te importa conocerlo?- cuestionó para ahora corroborar las intenciones de Violet.
- No!!- repuso absurdamente rápido pero ahora al ver que Stephen estaba mucho más tranquilo quizás aún tenía una posibilidad- no.....para mi fue.....fue.....solo la alternativa para no perderlo todo!
- Y cómo supiste de este.....este.....trato?- preguntó con un ligero desagrado aunque al final era eso.
- Un amigo de mi tío lo supo.....y se lo propuso a mi padre......
- Tus padres estuvieron de acuerdo?
- No.....pero ya no había alternativa......estábamos a punto de perderlo todo y nadie quería invertir con nosotros...... así que.....que.....dec.....decidí hacerlo- a Violet no le quedó más alternativa que reconocer que todo esto fue única y enteramente su decisión.
- Por qué entonces no lo hablaste conmigo antes?- dijo con una obvia desilusión, que no solo se hacía presente en su tono sino que se remarcaba en su rostro.
Violet caminó hasta el pequeño sofá que estaba junto a la ventana, ahora que lo tenía enfrente descubrio que explicarse era más difícil de lo que creyó, sobre todo al ver lo desilusionado que estaba de ella.
- Yo.....no.....n.....no tuve tiempo para consultarlo...... debía tomar la decisión....si....si....sino lo hacía.....ya no nos quedaba más......
- Ni siquiera sabías quien era este hombre y aceptaste un trato con él?- preguntó incredulo de la poca prudencia que mostró su novia y sus padres.
- No había más....
- Siempre hay tiempo!!!- expresó molesto- aceptaste un trato así de la nada y ahora te quejas de que no te trata bien.......agradece que eso es lo que hace.....este hombre bien pudo ser un enfermo o degenerado!!!.....no importa que tan famoso sea .... debiste pensarlo, pero sabes que es lo peor?......que tus padres aceptaran venderte!.....si tú hubieras sido mi hija, jamás...... óyeme bien..... jamás lo habría permitido, jamás!!!- escupió con furia.
Stephen no había tenido intención de comportarse así pero todo lo que Violet le decía para justificar su matrimonio le parecía insulso y hasta ridículo, así que terminó exaltandose.
Violet simplemente agachó la cabeza con pesar, el llanto que había estado conteniendo al fin explotó, sabía que los reclamos del hombre eran ciertos, sin importar que ella misma tratara de justificarse, era cierta cada palabra.
- Hice lo que creí mejor!- fue lo único que atinó a susurrar.
Stephen no dijo más, se quedó de pie en medio de la habitación mirandola con una mezcla de molestia y lástima, pues a pesar de la explicación, él seguía sin comprender los motivos que la gobernaron.
- Pensé....qu....que....al venir aq....aquí.....lo enten....lo entenderías!!- expresó en medio de su llanto porque esa había sido su ilusión hasta hace unos minutos.
- Tú lo hubieras entendido de haber sido al reves?!- cuestionó con molestia porque si él hubiera estado en la posición de Violet sabía de sobra que ella jamás lo hubiera permitido.
- Al menos te hab....te...te habría escuchado!- respondió tratando de sonar convincente.
- Yo ya lo hice.....ya te escuché....- respondió con indiferencia, lo que solo aumento el emocional estado de Violet.
- Entonces.....no....no va....no vas a perdonarme?!- la joven volteó a verlo con mucha tristeza.
- Quieres que acepte y espere, además, que mi novia, la mujer que amo este casada con otro por no sé cuanto tiempo y mientras guarde silencio?
Violet le sostuvo la mirada pero no respondió absolutamente nada porque de hacerlo sería una respuesta afirmativa y bastante egoista.
- Sabes que no es justo......- respondió Stephen mirandola fijamente- además qué va a pasar si él en algún momento decide hacer esto real?!
- No va a pasar nada......porque yo no lo amo, yo te amo a ti- repuso Violet con mucha seguridad y firmeza.
- De verdad?!.....hum.....y si yo te pidiera que regresemos en este momento a California?
Violet volvió a guardar silencio, era imposible que ella hiciera algo así sobre todo por las consecuencias que sabía perfectamente iban a enfrentar, aunque hubiera querido hacerlo, su compromiso con Pearson era legalmente ineludible.
- Yo...yo....no...no podría....- expresó agachando la cabeza con vergüenza.
- Entonces como pretendes que lo nuestro continue?!
- No te pido que te mudes para acá eso sería ilógico, lo sé, pero podrías esperarme.........- dijo ya sin más que perder, despues de todo si el creia que era egoista en nada cambiaría su actual situación.
- Ya veo.....eso significa que puedo estar con alguien más mientras pasa......qué?......cuánto tiempo?
- Un año......- fue todo lo que ella aclaró pues obviamente no pensaba decirle que no, que no podía estar con alguien más.
Stephen la miró esperando una respuesta que ella no iba a dar, y en realidad no era necesario, la conocía lo suficiente como para saber que siempre fue algo celosa.
- Ya ves......y entonces tu si puedes tener aquí a tu esposo con la seguridad que tu novio te va a esperar y ser fiel, además.
- Nada va a pasar entre Pearson y yo.........ni siquiera tendremos contacto y dudo mucho que alguna vez crucemos más de 10 palabras y si lo hacemos será para recordarme lo molesto que le resulta mi presencia.
- De verdad, Violet?......estas tan convencida que me puedes asegurar que nada va a pasar entre ustedes?- cuestionó dudoso por qué francamente ella era una mujer muy hermosa como para que un hombre, cualquier hombre, resultara inmune a su encanto, además sabía que a pesar de la edad de Pearson, era un hombre atractivo y como todos los escritores tenía un aura enigmatica que seduce a las mujeres.
- Por supuesto- aclaró nuevamente con una excesiva convicción.
- Y cómo sugieres que vivamos esto?
Violet sintió una repentina oleada de esperanza, Stephen estaba bajando la guardia y quizas lograria hacer una propuesta que funcionara para ambos, despues de todo, su esposo le pidió solamente ser discreta y si eso era lo único que debía hacer, lo haría sin dudarlo.
- Puedes venir a verme cada vez que puedas......nos podremos ver aqui en este mismo hotel o en algún otro lugar......y eventualmente yo podré viajar a California.......así estaremos juntos.
- Tu matrimonio no es real pero él estar de acuerdo con eso?
- Él mismo me lo dijo.........yo podría hacer y seguir con mi vida como hasta ahora, su única condición era que fuera discreta y si es el modo en que puedo verte.........dios sabe que seré la más discreta del mundo.
Stephen levantó las cejas con satisfacción y burla, en realidad conocía a Violet y sabía que si lo proponia lo haría irremediablemente, ella siempre encontraba el modo de salirse con la suya y eso le gustaba, pero ahora la pregunta era, él podría con eso?, con una relación clandestina?, así que guardó silencio, un largo y angustioso silencio pero sin importar lo que quisiera creer, él, incluso antes de llegar, ya había decidido.
- Mierda Violet!!!!......odio que me hagas hacer algo que jure jamás hacer........- es simple frase le devolvió la sonrisa a la joven que no esperó más y se fue a abrazarlo de inmediato, sin embargo, para ella no fue suficiente y sin darle más oportunidad a Stephen de reaccionar comenzó a besarlo- Vi....Vio.....Vi.... Violet.....a.....au.....yo....no te he perdonado- repuso supuestamente muy firme en medio del apasionado beso de la joven.
- Yo creo que si......ya lo hiciste!!- respondió muy feliz sujetándose al cuello de Stephen con mucho entusiasmo.
Y nuevamente comenzó a besarlo, el mismo Stephen sonrió pero había sido un hermoso noviazgo de más de 5 años, en realidad eran una hermosa pareja, todo el mundo lo decía y él lo creía firmemente, y tal vez por eso podría esperarla un año, amaba a Violet y era obvio que ella tenía el mismo sentimiento; y después de saber la situación que vivía con Pearson era claro que no había ningún riesgo de perderla.
Así que se limitó a mirarla de lado, pero la tenía tan cerca, con esa enorme y brillante sonrisa que no podía seguir ocultando la verdadera razón que lo trajo aquí, necesitaba y quería verla.
Y era claro que Violet estaba en la misma situación porque incluso llegó antes de lo que él había esperado, y después de todo un año no era mucho tiempo; así que ya no tuvo más motivos para continuar con esa absurda discusión por lo que terminó sujetándola de la cintura para responder a su apasionado beso.
Ambos comenzaron a acariciarse con mayor intensidad y enfilaron sus pasos hacia la cama con obvias intenciones de tener un encuentro mucho más íntimo así que dejaron caer sus cuerpos mientras se deshacían de las estorbosas prendas, solo el sonido de su respiración agitada estaba presente.
Pero Violet se detuvo de pronto, puso suavemente sus manos en el pecho de Stephen y lo miró de forma traviesa mientras se mordía el labio inferior.
- Tengo algo para ti.......voy al baño- repuso con un seductor tono de voz a lo que Stephen respondió con una emocionada sonrisa.
Violet se levantó y de inmediato tomó su maleta para dirigirse al baño, había traído un elegante conjunto de dos piezas tipo baby doll de seda, solo para Stephen.
La joven no tardó demasiado en arreglarse, rápidamente se cambió, se soltó el pelo y arregló su maquillaje un tanto descuidado por el llanto pero ahora todo era diferente, ahora una enorme sonrisa ocupaba su rostro y así salió, caminó con coquetería hasta los pies de la cama mientras ponía un inocente semblante, sin despegar la vista de Stephen.
Él estaba recostado en la cama, ya esperaba a la joven con una seductora sonrisa, mirando fijamente a Violet y sus veleidosos pasos, sus miradas se conectaron mientras ella hacia gráciles movimientos cargados de seducción, hasta que finalmente comenzó a gatear sobre la cama en dirección a Stephen quien feliz la recibió.
Fue una intensa y apasionada reconciliación, ambos olvidaron por un momento lo cuestionable de este encuentro cuando sus cuerpos comenzaron a degustarse con ansiedad, los gemidos de la pareja ahogaron cualquier reproche posible mientras disfrutaban en esa exitante danza en la que se convirtieron en uno solo.
Finalmente terminaron recostados y abrazados después de un largo encuentro, en los brazos de Stephen, Violet olvidó cualquier mínimo reproche que pudiera hacerse, para ella no existía Pearson o su matrimonio, al final todo era solo una farsa, por la que no perdería al hombre que amaba.
- Le hablaras de mí, cierto?- cuestionó Stephen seguro de que no terminaría siendo el falso amante, después de todo Pearson debia saber el motivo de este y de los futuros viajes de Violet.
Sin embargo, ella no estaba para nada interesada en contarle a su esposo esa parte de su vida, y no es porque sintiera alguna responsabilidad hacia él, sino porque en realidad ella no creia que fuese necesario hablar de temas que irremediablemente terminarían siendo demasiado íntimos y un tanto incómodos.
Pero no podía decírselo, sabía que eso ocasionaría otro enfrentamiento del cual difícilmente podrian recuperarse y no estaba dispuesta a perderlo ahora que estaban juntos, tampoco deseaba mentirle así que no tuvo más alternativa que sonreír, mientras le acariciaba la mejilla, como un gesto afirmativo, aunque en el fondo supiera que esa conversación nunca iba a ocurrir y su novio no tendría modo de asegurarlo.
Y Stephen creyó en ella, en realidad no tenía motivos para desconfiar de su palabra, probablemente seria algo difícil de tratar pero dado lo que le había contado sobre su esposo y la convivencia que tuvieron en este corto periodo de tiempo, era fácil deducir que seguramente no le importaría y aún así para él era necesario que Pearson lo supiera, por lo que creyó que no había necesidad de continuar con esa discusión, sabía que Violet podría resolverlo así que ambos dejaron que su encuentro continuara como cualquier noviazgo que nada tenía que ocultar por el resto del viaje.
Aunque en realidad Violet y él si terminaron actuando a hurtadillas, poco salieron del hotel y cuando lo hacían era por separado con intenciones de reunirse en algún otro lugar, esperando pasar desapercibidos, y creyeron haberlo logrado desgraciadamente Lewis los vió en una ocasión y a pesar de saber el tipo de matrimonio que tenía su jefe no dejo de sentirse mal por Pearson.
Observó a la joven a través del retrovisor cuando emprendieron el camino de regreso al palacete solo dos días después de haber llegado, no podía reclamarle nada y sin importar que no viera actitudes comprometedoras entre la pareja, para un hombre de su edad no resultaba difícil entender la naturaleza de la relación, y se sentía incómodo hacia Violet además de molesto.
Sin embargo, a ella no parecía importarle en lo absoluto las miradas inqusitivas del chófer, se dedicó a revisar su teléfono y a admirar el paisaje que esta vez le resultó mucho más hermoso de lo que recordaba y tal vez era por la promesa que le aguardaba al final del año, desde luego que Lewis notó ese semblante tan lleno de vida, muy diferente al que recordaba cuando la llevo a Glasgow, lo cual solo le confirmaba su teoría, pero dejó que la joven siguiera envuelta en esa satisfactoria felicidad, ahora no hubo intentos de conversación u ofrecimientos de detenerse a comer, no podía ser amable con ella cuando sabía la razón de su viaje, no podía juzgarla o reprocharle lo que hizo porque no era su deber pero básicamente era porque no había un matrimonio que defender y aún así le dolía su jefe, pues creía que Pearson no merecía ser la burla de la joven mujer.
Pero en medio de esa inquietud también se dió cuenta que él ya formaba parte de este engaño, haciéndolo sentirse peor, ahora los reproches eran para si mismo, era consciente que no podía llegar y decirle algo a Pearson, no era su deber además era muy probable que no le importara, quizás bajo otras circunstancias habría enfrentado a Violet y sin dudarlo hubiese hablado con su jefe pero dadas las condiciones no había más opción que callar y ser un simple espectador, aunque eso le pesará.
Y tenía razón, Pearson no tuvo la mínima intención de averigüar las razones del viaje de su esposa o cuánto tiempo le tomaría volver, aunque ya estaba consciente del regreso de Violet al palacete, Doris se lo hizo saber al hombre en cuanto su padre se lo comunicó a ella, no sabía a qué hora ocurriría pero era inevitable que eso no sucediera el día de hoy.
En realidad no sabía como sentirse al respecto, creyó que quizás terminarian viviendo separados y pese a que hubiera sido lo mejor, la necesidad por seguir manteniendo esta farsa frente a su familia política era mayor así que en parte agradecia que Violet fuera consciente de su compromiso y le evitara la molestia de irla a buscar.
Sin embargo, Pearson no estaba preparado para recibirla nuevamente, su separación había sido tan refrescante para él, a pesar de sentirse culpable, que volver a tenerla en casa significaba tratar de ser más tolerante y no sabía si podría lograrlo, así que iba de nuevo hacia la vieja cabaña de la propiedad a refugiarse del torbellino que en cualquier momento invadiria la casa y a pensar de que modo lo afrontaría para evitar más desencuentros futuros, pero la temida llegada ocurrió más rápido de lo que creyó y Rehtt fue el encargado de anunciarlo.
Iba a lado de su mano cuando de pronto se detuvo y se echo a correr dejando a Pearson asombrado, quien no tuvo más opción que seguirle los pasos para averigüar que le había llamado tanto la atención y fue en ese instante que el automóvil que transportaba a Violet se estacionó frente a la entrada de la casa con un efusivo can esperándola.
Él decidió quedarse a escasos pasos, sin importar que hubiera querido evitarse este encuentro era un hombre maduro que comprendía que irremediablemente lo tendría que hacer tarde o temprano así que ya no era correcto seguir eludiendolo.
Violet se bajó y de inmediato saludó a Rehtt que ya estaba impaciente por recibir los mimos de la joven esposa de su amo.
- Hola bonito......hola......me extrañaste hermoso?!- Violet expresó mientras besaba y abrazaba al alegre perro.
- Bienvenida.......es bueno que estes de regreso- sentenció Pearson con calma mientras se acercaba un poco más.
Violet frunció el ceño ante esas palabras elevando su vista hacia su esposo mientras el chófer hacia lo propio deteniendo ligeramente sus movimientos al sacar el equipaje de la joven, nadie pensó en escuchar esas palabras y mucho menos Lewis que ahora se sentía peor por lo que había descubierto y de lo cual su jefe era ignorante.
- Fue un buen viaje, Lewis?!- cuestionó Pearson para evitar los gestos de incredulidad y sospecha de Violet- no hubo ningún inconveniente?!
El chófer trago saliva, y aunque sabía que por lealtad debia comentarle lo que había visto, él no era nadie para andar regando chismes además era consciente que todo lo que creia eran meras suposiciones, pues nunca vió un gesto comprometedor entre Violet y el hombre con el que se reunió.
- Por supuesto- repuso secamente y sin mirarlo siquiera y eso le molestaba porque ahora también estaba involucrado, sin querer, en lo que sea que Violet estuviera ocultando.
- Me alegro.......sube las cosas de Violet a su habitación y tomate un par de días para que descanses.
- Por supuesto señor.....muchas gracias- y de inmediato salió directo hacia el palacete porque no tenía intenciones de permanecer frente a su jefe sabiendo que le estaba ocultando algo que podría ser importante.
- No pensé que regresarias tan pronto.......fue satisfactorio tu viaje?- Violet lo miró con incredulidad, Pearson no solo se le había dado la bienvenida sino también estaba siendo amable y eso era algo demasiado extraño.
- Si....si.....si lo fue- respondió con duda aunque también con un oculto tono de burla pues si, su viaje había sido maravillosamente satisfactorio.
- Me alegra....... creí que quizás terminarias viviendo allá.
- Pues si así lo desea puedo irme- respondió un poco a la defensiva.
- No.....no.....no me mal entiendas......me preocupé que estuvieras sola en un lugar desconocido......es todo.
- Cómo aquí?!- preguntó Violet con sarcasmo.
- Al menos aquí hay gente que te puede cuidar.....pero allá podría ser peligroso eso es todo.
Violet guardó silencio mientras lo observaba con algo de duda, después de como la trató cuando intentó no sentirse como una extraña en el palacete este cambio de actitud resultaba desconcertante.
- Sé que a veces vas a necesitar hacer estos viajes para.......para descansar de mi.......solo por favor avísame y así al menos intentare que no corras riesgos- aclaró Pearson serenamente.
Pero de nuevo ella guardó silencio ante la obvia creencia de Pearson de que fue su actitud lo que la orillo a irse de ese modo, lo cual, por supuesto, no era cierto, la única razón para irse fue Stephen, solo Stephen pero no pensaba aclararselo a su esposo.
- Claro!......- continuó Pearson creyendo que el silencio de Violet era una forma de chantaje- al menos pudiste conocer la ciudad?...... tiene lugares muy emblemáticos y bulliciosos como supongo estas acostumbrada.
Violet fingió una sonrisa que más bien parecía una extraña mueca entre confusión y desagrado, pero no tenía planeado admitir que prácticamente no salió del hotel donde se hospedó con Stephen, así que solo volvió a guardar silencio para evitar decir algo que pudiera delatarla.
Pero para Pearson fue más bien una reacción de fastidio y desgraciadamente no podía culparla, él no había sido precisamente un gran anfitrión y seguía firme en creer que él había provocado la huida y Violet no pensaba discutirlo, sin embargo, aún no se sentía listo para disculparse así que la única alternativa era continuar como hasta ahora, esperando que con el tiempo las cosas pudieran ser tolerables.
- De acuerdo- exclamó Pearson después de un largo suspiro- será mejor que tú también subas a descansar y si deseas bajar a cenar.......eres...... adelante- concluyó sin intenciones de mentir y decirle que era bienvenida, lo cual ambos sabían de sobra que no era verdad.
Fue lo único que dijo mientras Violet mantenía ese extraño semblante, y sin más se retiró, la joven lo observó adentrarse en el palacete y soltó todo el aire contenido, no es como si se sintiera muy cómoda con esta situación, al contrario, ahora que la euforia por su reencuentro con Stephen había pasado se dió cuenta que sostener esto sería mucho más difícil de lo que creyó pero la verdad no era una opción, sin importar que su novio se lo hubiese pedido, no era tan descarada como para decirle a su esposo que este viaje y sus futuros viajes tenían como objetivo verse con el hombre que amaba.
No era como que su esposo se fuera a sentir traicionado pero aún así esa situación la haría sentir mal consigo misma y ni que decir de cuantas veces podría usar como pretexto la actitud de Pearson para justificar sus viajes, eventualmente tendria que encontrar el modo de no generar sospechas y con eso en mente entró al palacete, pensando seriamente en como resolver este predicamento en que ella sola se había metido pero del cual no pensaba desistir.
Y no era la única, en la cocina Doris y Lewis se habían reencontrado, el chófer estaba feliz de ver a su hija y le platico brevemente de las visitas familiares que realizo, desgraciadamente las consecuencias del viaje de Violet aún no cesaban, la señora Margaret acababa de enterarse del regreso de los viajeros así que no dudó en llegar hasta donde padre e hija estaban con una sola idea en la cabeza.
- Lewis......me alegra que regresaras, necesito que vayas a recoger unos documentos de la señora Simone a Edimburgo- ordenó muy tranquila sin importar que el chófer acabase de llegar.
- El señor me dió un par de días......creo que deberás pedirselo a Graham.
- Ah, el señor, por supuesto....... supongo que tú y la señorita recorrieron toda la ciudad y por eso estás tan cansado, no?!- cuestionó el ama de llaves con mucho interés.
- Fueron muchas horas de trayecto......- indicó tratando de evitar los inquisitivos cuestionamientos de la mujer.
- Más todo lo que hicieron allá.....no es así?!- la señora Margaret parecía decidida a obtener algun tipo de información relevante que le pudiera ser útil a su "señora".
- Había mucho que hacer en el departamento.....si- contestó sabiendo que no era eso lo que el ama de llaves quería escuchar pero él no podía decir nada sin que Violet resultara comprometida y ya sabía de sobra que el ama de llaves no dudaría en usarlo en contra de la pobre chica.
- Entonces no acompañaste a la señorita en su viaje?- dijo con una sonrisa agresiva.
- Solo cumplí con dejarka en su hotel......
- Y por qué?
- Porque así me lo pidió.
- Ya veo.......por qué no se quedó en el departamento del señor?- indagó con vehemencia, convencida que había algo más que Lewis le estab ocultando a propósito.
- Porque no sabía que el señor tenía un departamento.
- Y dónde se hospedó?
- En un hotel.
- Y que hizo estos días?- repuso mientras se acercaba a Lewis, eso era lo que más le interesaba saber.
- No lo sé......yo solo la dejé y me fuí y regresé para recogerla.
- No sabes que hizo, realmente?!- preguntó la señora Margaret con sospecha y una mirada amenazante.
- No- fue la escueta respuesta que Lewis dió, tomando un sorbo de su café, no tenía ninguna intención de hablar sobre lo que vió.
- Por supuesto- expresó la mujer con molestia- pero si sabes algo....... entonces.....- con una sutil pero amenazante mirada le indicó al hombre que debía hablar- ve a descansar.
El chófer tomó la mano de su hija para darle un beso y retirarse a su recámara, pero aún tenía la fría mirada de la mujer sobre él, así que era mejor solo irse para evitar que el agresivo interrogatorio continuara.
Lewis cruzó enfrente de la enojada mujer pero no dijó absolutamente nada, simplemente hizo un pequeño gesto con la cabeza antes de salir por la puerta que conducia a las habitaciones de servicio.
- Lewis- la señora Margaret lo detuvo antes de cruzar la puerta de la cocina- en los futuros viajes que hagas......procura estar más atento, es por la señora Simone, ella solo quiere cuidar al señor y nosotros debemos apoyarla......es nuestro deber, debemos servirle a la señora, no olvides.
El chófer la miró comprobando sus sospechas respecto a la verdadera razón de su interrogatorio, todo era por la señora Simone y la lealtad ciega que el ama de llaves le tenía pero a diferencia de ella, él sabía que su lealtad estaba con Pearson y si a él no le comentó nada de lo que vió y sospechaba mucho menos lo haría con la espía de Simone, así que debía callar.
Lewis se limitó a observarla y asentir sin revelar nada, el silencio por ahora era lo mejor y lo único que podía hacer era guardar el secreto de la Violet, esperando que ella y él no terminaran arrepintiendose por la incomprensible mentira que compartían.