Gastón: Siento que es una clase de Déjà vu. Es lo mismo que la última vez: Brisa me dejó y yo terminé firmando papeles para adquirir un nuevo departamento. No sé si me quedaré mucho en el edificio porque si estoy solo me va a hacer muy mal. Probablemente en unos días llame a mamá para contarle lo que ha pasado. Me vendría bien un consejo de ella. Ahora no quiero decirle nada porque, una estúpida parte de mí, tiene la esperanza de que Brisa me llame pidiendo perdón. Y espero que lo haga. Ruego porque pase eso. Me haría feliz. Aunque sé que soy un estúpido por esperar algo de alguien que no valoró nada de lo que le brindé. Y lo más absurdo es que, si ella me pide que regrese a su lado, lo haré sin siquiera pensarlo. El amor a veces conlleva a la falta de cordura. ¿Cómo puede ser que haya

