Brisa: —Me iré adentro. Comienzo a tener frío —nos dice Key, mirando directo a los ojos a Gastón. Realmente no sé si me lo dice sólo a mí o si también incluye a su hermano. —Oh, lo siento —digo, quitándome la campera que él fue tan amable de prestarme—, ¿quieres tu campera? Sí, mejor tenla. Él se niega y me coloca de nuevo la campera. Miro a Gastón, quien mira a su hermano con recelo. Veo que Key le regala una pequeña mirada a mi novio y luego dirige su mirada a mí. —Gracias —agradece—. Has sido muy atenta —me sonríe levemente. —No es nada, estoy disponible si necesitas hablar —respondo, y veo a Gastón fruncir las cejas. Key pasa por al lado de Gastón, empieza a caminar con tranquilidad pero se detiene para llamar la atención del padre de mi hija formulando su nombre. —¿Qué? —re

