18

1819 Palabras
Joshua subió las escaleras, viendo como algunas personas se detenían a mirarlo, a él y a su vestimenta. Joshua no era el tipo de persona que ellos se encontrarían en una fiesta como esa. Pero no podía importarle menos las miradas ajenas. El vaso de vidrio estaba en su mano, había dejado a Gin en el balcón tomando aire y no sabía cuánto tiempo iba a poder permanecer sin ningún tipo de daño con el alcohol que llevaba encima.  Se suponía que su novio y amigas estaban en la fiesta, ¿por qué nadie estaba preocupado por ella y por lo que estaba tomando?  ¿Así eran todos esos niños ricos con la gente que lo rodeaba?  Bueno, él no era mucho mejor…  Había entrado a la casa de los Brown hace una hora, junto con Mattew.  Se habían metido silenciosamente, esperando el mejor momento para no llamar la atención. Joshua no tuvo tiempo de verificar correctamente el interior de la casa, solo tenían un objetivo: conseguir información.  Mattew finalmente lo había convencido, esto era lo mejor para poder mandar a la cárcel a los Brown, era información que los pondría más cerca de la verdad.  Y esto ayudaría a mucha gente, demasiada.  Tenía que pensar en el bien general, si… Quizás si Gin se enteraba se enojaría con él y estaría decepcionada.  Pero era algo que podía soportar con tal de conseguir esa evidencia.  Fueron momentos tensos mientras que buscaban los papeles, la música retumbaba en las paredes, pero de igual forma Mattew y él trataban de concentrarse.  Hasta que la puerta se abrió y una Gin tambaleándose entró caminando (o intentándolo) hasta el balcón.  Mattew y Joshua compartieron miradas, intercambiando señas para ver quién era el que se iba a encargar de despistar a la chica mientras el otro huida.  No había que pensarlo mucho, de los dos el que tenía más posibilidades de no ser cuestionado por la chica era Joshua.  No había señal de Mattew por ninguna parte, lo que le hacía pensar que quizás ni siquiera estaba en la fiesta.  Se quedaría unos minutos y luego se marcharía, ya había hecho lo que venía a hacer.  Su misión ahí estaba cumplida.  Y esperaba que los papeles que Mattew había robado sean lo suficientemente claros con la evidencia para nunca más tener que volver a hacer una cosa como esta.  Definitivamente no estaba listo para ese tipo de cosas.  -Oye tú. - escuchó una femenina voz llamarlo en el medio de la escalera.  Rodó los ojos y se giró para ver quién era la que le estaba hablando.  La reconoció como una de las amigas de Gin, estaba también con dos chicas más.  Arqueo una ceja, haciéndole saber que estaba esperando que la estaba escuchando.  - ¿Qué haces aquí? - escupió.  Joshua se veía venir alguno de esos comentarios.  - ¿No es obvio? Me invitaron. - señalo.  Las chicas se miraron y soltaron una pequeña carcajada.  - ¿Quién lo hizo? Eres un mentiroso.  -Gin lo hizo. - soltó. - De todos modos, no tengo por qué responder tus preguntas. - se encogió de hombros.  - ¿Es que no te das cuenta que no encajas aquí? - Joshua intentaba recordar el nombre de la que le estaba hablando ¿Nicole? ¿Nicky?  Joshua bufó y rascó su nariz.  - ¿Y por qué no encajaría aquí? - quiso saber.  -Mírate, y mira a los demás. - abrió sus brazos. - Debería darte vergüenza si quiera estar parado frente a nosotras.  -En realidad, me da aburrimiento estar frente a ustedes. - fingió bostezar. - ¿Creen que ya puedo irme?  -Solo vendiendo mi reloj podría pagar tu comida de todo un año. - dijo señalando el pedazo de joya que rodeaba su muñeca.  - ¿Y?  -Estas bajando la reputación de nuestra fiesta, solo vete. -  Joshua rio y termino de subir las escaleras, antes de perderse por el pasillo que daba al balcón le gritó a la tal Nicky.  - ¡Lindo reloj! Aunque seguro ni siquiera sabes leer la hora.  Y con eso simplemente las ignoro.  ¿Por qué Gin tenía esa clase de amigas? Aunque intentara, no podía entenderlo.  ¿Porque ellas estaban tan llenas de odio? Sabía que no era su culpa de todas formas, habían sido criadas de una forma que Joshua no lo fue.  El dinero, la posición social y el poder siempre había sido un tema en las casas de esos niños ricos, y la verdad, Joshua en el fondo de su corazón sentía algo de lástima por ellos.  - ¿Por qué tardaste tanto? - le preguntó Gin una vez que estaba a su lado nuevamente.  - ¿No viste lo que es esa fiesta? Hay mucha gente por ahí. - se sentaron en unos bancos que había ahí.  Joshua movía nerviosamente la pierna, mirando para todos lados intentando buscar la forma de finalmente irse de esa fiesta.  - ¿Paso algo? - Gin tomaba con cuidado el vaso de agua con sus dos manos, lo que le pareció algo tierno a Joshua.  Este negó con la cabeza, intentando no ser tan transparente con todas sus emociones.  -No, está todo bien. - sonrió sin mostrar los dientes. - ¿Tú la estás pasando bien? - cuestiono.  Gin se encogió de hombros, no podía decir que la estaba pasando bien.  -No soy muy fan de las fiestas. - se rio.  -No parece, tratándose de la persona que organizo esta enorme fiesta. - señalo con la cabeza.  -Va, la gente solo viene por compromiso. Dudo que alguien la pase realmente bien, siempre pensando en las consecuencias de sus movimientos, siempre pensando cómo sacar provecho a cada cosa que hacen. - suspiró. - No es tan fácil como lo crees.  Joshua asintió, Gin borracha era del tipo que hablaba mucho de cosas que seguramente sobria no lo haría.  Ella le estaba hablando abiertamente de sus problemas en ese tipo de eventos.  -Deberías ir a una de las fiestas que hace mi amigo, cualquier cosa puede pasar en sus fiestas. - se rio recordando las diferentes aventuras que había tenido junto con Mattew.  - ¿En serio? - Gin parecía maravillada con la idea de una fiesta donde nadie tuviera una máscara puesta.  -Sí, son increíbles. - Joshua no sabía ni porque estaba contándole eso. No había ninguna posibilidad de que Gin fuera a una de esas fiestas. - incluso un día alguien metió a una cabra. - soltó una carcajada. - Definitivamente es mucho más divertido que esta fiesta. Gin soltó un largo suspiro, parte de ella sabía que nunca iba a poder poner un pie en fiestas como esas.  Si sus padres se llegaran a enterar que ella tenía la solo idea de ir, tendría que soportar estar encerrada toda una semana.  Pero los ojos de Joshua brillaban mientras que le contaba muchas cosas que había vivido junto a su amigo, todas las diferentes aventuras que había tenido.  Gin sintió un poco de envidia.  Salieron del balcón cuando Gin ya había recuperado gran parte de estabilidad, Joshua finalmente iba a retirarse de la fiesta y aquí nada había pasado.  Gin le agradecería por venir y él desaparecería de su vida para poder hacer justicia y enviar a sus padres a prisión.  Todo eso iba a pasar, si tan solo… Nicky apareció en el salón, tomando la muñeca de Gin y empujándola hacia su cuerpo, separándola por completo de Joshua.  - ¿Que den-? - no tuvo tiempo de decir algo más porque toda la atención de las personas estaba puesta en ese pequeño número que sus amigas estaban armando.  - ¡Mi reloj falta! - exclamó lo suficientemente fuerte como para que hasta el vecino se enterara. - Mi amado y costoso reloj, alguien lo robo…- alargó, fulminando con la mirada a Joshua. -Tu… -Definitivamente te has vuelto loca. - soltó Joshua, sintiendo las miradas sobre él, lo que lo puso nervioso.  Se suponía que tenía que pasar desapercibido en la fiesta, y ahora todos lo observaban como un simio en exposición.  Gin frunció el ceño e intentó apartarse de Nicky, pero Janet y Kim la sostenían también.  -Espera Gin, no te acerques a él. Puede ser peligroso. - dijo Kim.  Gin rodo los ojos.  - ¿Por qué están diciendo esto? Fíjate bien en tu bolso, nadie aquí agarro tu reloj. - intentó decir. - Joshua, lo siento por esto…  Joshua iba a hablar, pero otra vez fue señalado por Nicky.  -Tú eres el único que tiene la necesidad de robar cosas. - acusó. - Después de todo, eres el único pobre en esta fiesta. - señalo. - Te lo dije, tu no encajas aquí. Sabía que algo malo harías. - volvió a decir.  Joshua acomodó su cabello, superado por toda la situación. ¿Qué demonios le sucedía a esa persona? ¿Porque estaba tan empecinada en llenarlo de mierda?  -No tome tu estúpido reloj, lunática. - escupió.  -Oh por favor… Vi tus ojos observado todo el lugar. - El mundo de Joshua se paralizo en ese momento. - Estabas buscando por todos lados una víctima para tu robo. ¡Vete de este lugar en este momento! No eres invitado aquí.  Joshua negó con la cabeza, perfecto, ahora todos los presentes iban a tratarlo de ladrón.  Lo único que le faltaba.  Sabía que no tendría que haber venido, lo sabía perfectamente.  Sabía que era mejor quedarse en su hogar, leyendo algún libro junto a Kate y definitivamente, no pasándola tan mal como lo estaba haciendo ahora.  Aunque sea en su casa nadie lo trataría de ladrón.  -Te lo repito por si no puedes escuchar bien. Yo no toque tu reloj.  -Lo estabas viendo, todos aquí escuchamos como dijiste que era lindo. - recordó. - Y mis amigas están de testigo.  Janet y Kim asintieron rápidamente.  Bueno, eso no era mentira.  Joshua cerró sus ojos, arrepintiéndose de sus palabras.  -Es suficiente, están inventando cosas. - dijo Gin, poniéndose frente a Joshua, dándole la espalda. - ¿Por qué se están comportando de esta forma?  - ¿No me crees? - cuestionó Nicky. - Vamos becado, di la verdad. Acepta que dijiste que mi reloj era bonito, acepta que lo estabas mirando. - exigió.  - ¡Nicky! Él no tiene que responder nada. - volvió a hablar.  - ¡Niégalo! Joshua soltó un suspiro.  -Es verdad, lo dije. - acepto Joshua, todos soltaron un pequeño ruido de asombro.  Gin se dio vuelta lentamente y frunció el ceño.  -Pero no lo robe. - agregó.  -Vete, yo solucionare esto. - dijo en casi un susurro Gin.  -Gin, yo no lo robé. - repitió, señalando su pecho. - Nunca te haría eso. - mintió.  Gin le sonrió una vez más y bajó su mirada.  -Vete Joshua, yo me encargo. - repitió.  La furia recorrió cada centímetro del cuerpo de Joshua, que, con un poco de dignidad, terminó abandonando la fiesta.  (...) 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR