Gabriel se atrevió a sonreír un poco y de reojo miró a su amiga dark, quien al igual que él continuaba...incrédula, July los había citado en la cafetería de siempre para pasar un buen rato o al menos eso suponían, desde que habían llegado, todo lo que habían hecho era ordenar y en cierta forma, mirar la sonrisa boba de la rubia. — ...July, ¿te encuentras bien? — preguntó Natalia, cansada de solo suponer. Al parecer la de ojos miel la había ignorado totalmente. — Pero ¿qué piensa? — indagó la peli azul a su amigo —, nos cita aquí solo para andar en las nubes. — ¿Qué no es obvio? — pronunció el muchacho serio. — ¿Obvio? — Y te llamas mujer— se quejó—. Está enamorada. — ¿¡Enamorada!?, ¿¡July!?— exclamó la chica, mirando a la rubia por si no se habían equivocado de persona. — Sí, recon

