Antes de despertar por completo, lo primero que Alex hizo fue girarse en la cama, encontrándose totalmente solo, desconcertado abrió los ojos, trató de pensar el por qué se encontraba en esa situación, pero fue inútil hacerlo, se incorporó buscando la bata que solía utilizar en las mañanas y se miró al espejo, la acción nocturna lo había dejado poco presentable, no obstante, bien valió la pena, sonrió, sus mañanas jamás habían vuelto a ser las mismas desde "esa vez", y esperaba que eso no cambiara. Salió de su cuarto dirigiéndose directamente a la habitación que le pertenecía a la personita que más amaba en la vida, con sigilo abrió la puerta, mirando en su interior, sabía que podía encontrarlos ahí, e inesperadamente erró... confuso, se introdujo en la habitación, percibiendo el aroma de

