El objeto de su afecto

1860 Palabras
A las ocho en punto July se encontraba tocando el timbre en la trastienda donde se encontraba la casa de su mejor amiga, esa noche era fresca por lo que su atuendo se miró complementado con una ligera chaqueta que la cubría un poco del viento y la cual cerró bien para que el señor Henry no pensara que era muy indecente, ¡Uf! ese hombre y sus principios.— Buenas noches July. — Buenas noches señor Miller, ¿cómo le va?— saludó cortésmente la rubia cuando el anciano la recibió. — Como siempre, entra, Grace bajará en unos minutos. July asintió, entrando al tranquilo hogar, no cabía duda de que el ambiente era muy distinto al que ella vivía. — Y dime July, ¿A qué tipo de fiesta van? — Ya sabe, a las que usualmente vamos. Henry no parecía muy convencido de la respuesta, pero no podía culparla. — ¿Y cómo van tus clases? — Bien, gracias, tengo dificultad con una que otra materia, aun así, no hay nada que la gran Julianna Wells no pueda resolver. — Eso espero, no me gustaría verte convertida en un fracaso, en el estudio y la disciplina se encuentra la llave del éxito. July debía decir que, aunque ese hombre fuera muy estricto con sus normas, se había sabido ganar su afecto, y cada buena frase intencionada hacia ella estaba cargada de un cariño que ella agradecía. — Sí señor, lo tomaré en cuenta. El anciano no pudo continuar, pues su nieta bajaba con mucha prisa para su gusto. La rubia vio con extrañeza el atuendo de su amiga, Grace estaba vestida como toda una monja, algo demasiado santa. — Luces muy bien Grace, te felicito por tu elección— añadió el hombre al aprobar la vestimenta de su nieta. La pelinegra asintió con pena y halando a su amiga para salir de casa despidiéndose a gritos de su abuelo quien solo movió la cabeza de lado a lado. — Esta juventud loca. La chica la jalaba mientras caminaba rápidamente, ya a una distancia prudente de la casa de su amiga, paró en seco la travesía. — Hey, alto ¿qué ocurre? — Es que no quiero que mi abuelo me vea. — Pues con esa ropa dudo que alguien no te vea. — No es por gusto July, sabes como es mi abuelo con ropa de "fiesta". La de ojos castaños asintió, observando con una sonrisa a su amiga que miraba a los lados para de un momento a otro quitarse la ropa. — Wow, yo no pedí una stripper. — Cállate July. La rubia adoraba embromar a su amiga de esa manera, aunque comprendía por que ocultaba la ropa llamativa del ojo inquisidor de su abuelo. Al final y bajo todo aquel excesivo revuelo salió a la superficie una chica totalmente diferente de la que había salido de casa, con una falda arriba de las rodillas, tacones y una blusa muy femenina Grace se veía atractiva, mostrando que si se lo proponía podría tener a quien quisiera. — ¿Nos vamos? — Sí, ahora ya no me dará pena llegar contigo. La ojivioleta golpeó a modo de juego el brazo de su amiga y ambas caminaron con tranquilidad hacia la fiesta. El camino fue corto, entre risas y bromas llegaron a la casa de Jack. — Hola señoritas, bienvenidas, pensé que no las vería por aquí— anunció el anfitrión cediéndoles el paso al interior de la casa. — Pues ya sabes lo que dicen, nunca presupongas nada. — Como digas July, mientras tanto siéntanse como en su casa. Jack les giñó un ojo y tras una risita se apartó de ellas dejándoles ver la visión típica de una fiesta, donde el alcohol, los grupos de amigos y las personas que bailaban bajo música estridente no eran cosa rara. — Bueno, henos aquí— murmuró July buscando inmediatamente algo que comer. — Sí, a divertirnos. La rubia no se preocupaba, si, su amiga resultaba demasiado extrovertida durante las fiestas, pero nada serio, charlaba, baila, hacia karaoke o tomaba siempre solo una cerveza. — No te vayas a extraviar Grace. — Lo mismo digo— gritó la pelinegra mientras iba al encuentro de unos amigos. July sonrió y sin más caminó buscando al objeto de su afecto, el cual encontró en una esquina de la casa charlando con los amigos de Jack, sus ojos brillaron y una sonrisa se tatuó en su rostro, la dichosa fiestecita no fue tan mala idea, es mas quien se acordaba de ella teniéndolo a él presente. * * * No lejos de la fiesta, a un par de cuadras, se encontraba un castaño ojiazul que se debatía entre salir o no de su auto mientras escuchaba la estruendosa música que provenía de la casa indicada. Su rostro denotaba molestia, molestia por la idea de mezclarse con personas o mejor dicho remedos de personas que no conocía o toleraba, fue la peor de las torturas que le habían impuesto. — Maldita sea mi suerte, y maldita sea tu retorcida mente Noa Killian. Alex no quería aceptar por qué estaba en aquella casa y vestido de una manera que prefería ignorar, pero si tuviera que ser especifico, estaba ahí cumpliendo el caprichito de su hermano, donde le había dado a escoger entre llevar a la mansión a uno de sus amigos de la universidad o asistir a una fiesta, que curiosamente se llevaba a cabo ese día. Los Killian tenían miles de maneras de conseguir información, sin embargo, aquella resultaba ridículamente planeada, por lo que discutieron durante horas siendo el azabache el vencedor. Si hubiera sido por él, podría haber aparentado haber asistido a la dichosa fiesta, pero debía llevar a fuerza una prueba de que hubiese asistido y esa consistía en tomar fotos especificas del interior de la casa, era el colmo, no obstante, tenía que hacerlo si no quería permanecer fuera de la corporación por tiempo indefinido. — Maldición... pues al mal tiempo darle prisa— se decidió a llevar a cabo su misión para poder regresar lo más rápido posible. Bajó de su auto y puso la alarma, comenzó a caminar hacia la puerta de la casa, que más parecía un manicomio, le molestaba no parecer el ejecutivo de siempre, la ropa casi "común" lo hacía pasar por un cualquiera, "solo otro joven en busca de diversión". — "Toma ponte esto, porque si vas disfrazado de estirado no conseguirás nada, es mejor vestirse así". Es lo que había dicho su hermano, el cual lo despidió con una sonrisa. — Ya me las pagaras, pequeño sin vergüenza— musitó deteniéndose en la puerta medio abierta de la casa; es verdad, cuando dijo que no le gustaba los ruidos fuertes, la música que escuchó apenas poner un pie en la casa lo desquició totalmente—. No quiero entrar a un lugar donde una bola de idiotas hacen estupideces frente a otros idiotas. Sin embargo tenía que, la empresa le importaba más, frío como de costumbre se introdujo de lleno en la casa donde esperaba tomar las evidencias y salir sin ser visto, pero al ser una fiesta eso era imposible. — Oh ¿a quién tenemos aquí?, pero si se trata del mismísimo Alex Killian, ¿qué te trae por aquí? — ¿Qué debería traerme?— inquirió Killian con enfado. — Bueno, no creo que vengas a divertirte... aun así, todos son bienvenidos, pásele señor empresario. El gesto gracioso de Jack le exasperó, por lo que trató de evadirlo, a él y a otros que quisieran acercársele, porque como era costumbre cada vez que pisaba un lugar todo el mundo se le acercaba y como sucedía en la universidad terminó haciendo todo tipo de peripecias que por momentos desconcertaban a sus seguidores o que a algunos les provocaba euforia total. — Malditos alcohólicos— susurró cuando un pilar lo ocultó muy bien de algunas chicas que preguntaban por él. Se la pasó escondiéndose y evadiendo a las pestes, como él las llamaba. — Ya basta de estupideces, tengo que tomar esas malditas fotos y salir de aquí de una buena vez. Sacó su móvil, con rapidez y discreción comenzó a tomar la "evidencia" desesperado por salir de ahí. No obstante, cuando enfocaba a la pista de baile improvisada miró con sumo detenimiento aquello que había captado la pantalla del costosísimo celular. Ahí, bailando más que "acaloradamente" se encontraba la rubia tonta con las que se topaba todos los días, no parecía la misma en cuyos ojos se reflejaba esa infinita gama de emociones, más bien parecía otra idiota en aquel ambiente. Pero eso no fue realmente lo que le hizo mirarla, sino el observarla bailar sensualmente al compás de la música de fondo y de un par de manos que guiaban su cadera muy cerca del cuerpo de... un chico. — Veo que te gusta el espectáculo. Uno de los amigos de Jack se había acercado al castaño ya con un par de copas encima, por lo que hablando al aire Alex ni siquiera se percató de con quien estaba conversando. — No— respondió tajantemente el ojiazul, desviando la mirada. — Por favor amigo, eso es tener el libido bien alto, además July sí que sabe moverse muy bien— rió el chico bebiendo otro trago de su vaso. — ¿July?, ¿así se llama?— indagó en voz alta para sí, pero el tipo de al lado pensó lo contrario. — Sip, la rubia se llama Julianna Wells... pero todos le dicen July, creo que no le gusta que le llamen Julianna... y el pelirrojo de ojos grises que baila con ella es Tom, déjame decirte que aquí entre nos no es la primera vez que están juntos. — ¿Ah sí?— cuestionó el castaño sin saber porque lo hacía. — Ya sabes, se rumora que ya lo han hecho varias veces, aunque realmente no haya pruebas, tu sabes, puros chismes. — ¿Enserio? Que interesante— respondió sarcásticamente. — No niego que July es bonita, pero su actitud la hace ver más como un amigo que como una chica femenina a la cual enamorar, sin embargo, esos dos sí que tienen química, aunque ella no diga nada, todos aquí sabemos que Tom es el objeto su afecto; tal vez él la pueda cambiar. El chico rió burlonamente, pero a Alex no le hizo ni pizca de gracia, simplemente contempló la escena para guardar sin previo aviso su móvil y salir de esa casa. Tan rígidamente como siempre, subió y encendió su auto, guiándolo lejos del alboroto que solo le causo dolor de cabeza. Al parar en una luz roja obligatoria sus labios se abrieron por primera vez desde que dejo la fiesta. — Con que "el objeto de su afecto"... Julianna Wells... inepta, idiota, exhibicionista, ¿por qué no pudiste conservar tu mirada de siempre?... resultaste ser igual que todos los míseros humanos. La luz cambio a verde y el auto avanzó, durante todo el trayecto no volvió a pronunciar palabra alguna, solo tenía pensamientos irracionales que lo siguieron por el resto de la noche.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR