—¿En qué parte estaba? —Aquí—, caminé hasta el filo de la piscina —Justo ahí joven—, miré hacia el lugar donde encontré a mamá, levanté la mirada hacia lo alto y con el ceño fruncido imaginé su caída, ¿por qué si se iba asesinar se lanzaría de espaldas? ¡No tendría sentido! —¿Hay algún otro pedazo por ahí? —No, era el único—, apreté los labios y agradecí a Diego, ingresé a la casa y le pedí a la empleada me ayudara a buscar el teléfono de mi madre. Búscanos por todas partes, pero no lo encontramos, ¿dónde lo había dejado? Ella siempre solía tener su teléfono a mano, cada vez que la llamaba contestaba enseguida, la única vez que no me respondió enseguida fue cuando Kris llegó a esta casa y yo me encontraba en el hospital con Camila. ¡Camila! Ahora que lo pensaba ella debía haber visto a

