Aitana. Han pasado varios días desde aquel último beso con Luca, y desde entonces, apenas he tenido contacto con él. Mi mente y mi corazón están llenos de preguntas sin respuestas, pero por ahora, solo tengo la compañía de Kiara para distraerme. La veo ahora, deslizándose con gracia sobre la pista de patinaje, su cabello dorado ondeando con el viento. Hay un sospechoso aire de tranquilidad en el ambiente, aunque no puedo evitar notar a un hombre de cabello oscuro observándola desde la distancia. Su presencia parece estar ligeramente oculta, como si estuviera deliberadamente manteniéndose alejado de la vista de los demás. Me acerqué sigilosamente a la profesora de Kiara, que también estaba observando con atención la pista de patinaje y a las demás mujeres que la rodeaban. Su rostro refle

