Ambos regresan algo cabizbajos, lo noto por su manera de caminar y la obvia exprecion de su rostro. Todos los reunimos a su alrededor cuando llegan hasta donde nos encontramos, la más ansiosa entre nosotros es Hanny que ya tiene cara de estar obstinada. — Y bien, ¿Que lograro averiguar? Ya estoy cansada de estar aquí esperando. — Pero si nisiquiera tenemos tanto tiempo esperando — dice Ismael con un tono cómico, lo cual hace endurecer más a Hanny. — ¿Quieren saber o no lo que nos dijeron allá? — dice Ram. — Sólo hablen y ya, no le presten atención — digo algo fastidiada. — Bueno, lo primero es que está cerrado todavía. — Nos informa Ram sonriente como para que no nos molestamos — Lo otro es que comienzan a trabajar a las diez de la mañana, apenas son las ocho y cuarenta y cinco, de

