Siento la casa más pequeña, el techo como si me presionara, aun cuando
evidentemente es bastante alto que yo, el piso pareciera como si se fuera de lado;
que sensación tan extraña. Todo está impecable y ordenado, de seguro mi mama se
ha esforzado mucho limpiando.
— ¡SI!, ¡POR FIN EN CASA! — grito con fuerza.
— Cuanta energía amiga — ríe Nicole junto a mí. — De haber sabido que
venias con tanta fuerza, hubiéramos ido a una fiesta — bromea.
— Créeme, estoy molida por el día de hoy. Justo ahora lo que necesito es un
buen baño, una ropa cómoda y dormir mucho.
— No olvides la cena, debes comer hija. No puedes estar sin alimentarte — me
dice con cariño. — Hoy he comprado panes y cocine carne salteada con
vegetales para cenar — se le nota la felicidad en el rostro.
— Iré a mi habitación.
— Siéntete como en tu casa Ni — dice mi madre.
— Claro que sí, ¿Necesita que la ayude en algo?
Me dirijo a mi cuarto, aún no he perdido la extraña sensación que tengo en mi
cuerpo. Abro la puerta y entro a mi cuarto, al encender la luz lo primero que veo es
que todo está perfectamente arreglado y limpio como el resto de la casa, se ve
como cuando me fui, a excepción de algunas cajas que hay, las cuales yo misma
envié mientras estuve fuera para no cargar con tantas cosas. Veo mi cama, tiene
un hermoso edredón azul claro y los bordes que caen, en azul oscuro, está llena
de grandes almohadas. No puedo evitarlo, me lanzo en la cama y ¡Ah! esta tan
suave y confortable, el edredón despide un olor floral de algún suavizante; tomo
una de las almohadas y hundo mi cara en ella, mi cuerpo entero se relaja y siento
como la tensión de mi espalda comienza a bajar haciéndome sentir satisfacción,
mis brazos caen a los lados de mi cabeza y con poco esfuerzo saco las zapatillas de mis pies
moviéndolos un poco hasta que escucho como caen al suelo. Me siento relajada
en esta posición, los parpados me pesan; pero no quiero quedarme dormida sin
antes bañarme y comer algo, permanezco ahí un momento y me levanto con
pesadez.
Estando en el baño, consigo mi toalla al lado de la ducha. Mamá lo ha preparado
todo antes de que llegara. Me quito el vestido con facilidad y luego el sostén
liberando mis pechos, se siente bien quitárselo después de un día largo; termino
de quitarme la ropa interior y procedo a entrar a la ducha, abro el grifo y comienzó
a sentir como cae el agua fría con fuerza. Me coloco bajo el chorro y el agua
comienza a recorrer mi cuerpo, refrescándome, haciéndome sentir mejor. Tomo un
jabón verde, es de hierba buena, el olor es exquisito y fresco, lo noto aún más al
enjabonarme; también decido lavarme el cabello, hay un champú con fragancia de
coco ¡Me encanta! Disfruto del baño, ahora siento mi cuerpo más limpio y fresco,
preparado para descansar esta noche.
Salgo de la habitación secándome el cabello con la toalla, he conseguido mis
pijamas en los gaveteros. En el aire flota un olor delicioso, es la comida que ha
preparado mi madre con mucho amor. Dejo la toalla en un tendedero y me dirijo a
la cocina, ahí encuentro a mi mamá y a Nicole dando los últimos retoques a la
cena.
— Disculpen la demora, estaba disfrutando de un delicioso baño en casa. No
se imaginan cuanto los extrañaba — digo con satisfacción en mi voz
— Que bueno que ya has terminado hija, ya todo está listo para cenar. Nicole,
por favor, ayúdame a llevar los platos a la mesa.
— Voy en camino, con permiso, esto está caliente señoras — dijo Nicole cantarinamente
con una gran sonrisa. No me mires así Diana, busca el jugo que está en la
nevera
— Claro, voy capitana, pensé que era yo la agasajada de hoy — dije
bromeando mientras hacia lo que me pidió.
— Vamos, vamos que se hace tarde para comer — replico mi mamá . — No es
bueno comer tan tarde en la noche.
La cena estuvo deliciosa, no hay como el sabor casero de una comida bien
hecha, mamá es experta en darle ese toque especial a todo lo que hace.
Lavamos los platos y cubiertos, dejando la cocina limpia. Ni se había llevado mi
maleta al cuarto, ella también se iba a cambiar de ropa para dormir, posiblemente
también se daría un baño. Ahora estaba sentada junto a mi madre en la sala.
— Ay, hija, hoy ha sido toda una travesía. No me esperaba que regresaras
exactamente hoy, pensé que sería dentro de un mes como me habías
contado por correo. Me sorprendió mucho cuando esta mañana me llamaron para que
estuviera al tanto de tu regreso — hacia ademanes con las manos mientras
me comentaba lo sucedido. — por eso llame a Nicole para que me
acompañara a buscarte, y también a su hermano.
— Si, para mí también ha sido toda una sorpresa lo de hoy, nada de lo que ha
ocurrido hasta este momento me lo esperaba. O sea, ¿estar aquí? No se me
habría pasado por la cabeza. Tenía miedo de que no te hubieran avisado y
que llegara como si nada.
— Oh, no. Fueron muy atentos y me dieron los detalles.
— Por cierto mama ¿De dónde conoces a Ram? — veo que mi pregunta la
sorprende.
— Él es el hijo de una conocida mía, nunca me espere que también fuera
amigo de Nicole y que tú también lo conocieras — sus palabras eran
sinceras.
No es que dudara de mi madre; pero aquello me parecía muy raro por donde
fuera que lo viera.
— Ya sabes como dicen aquí: Los de Oremurt se conocen todos — se rio. —
Por cierto, tengo un regalo para ti, mi niña. Dame un momento mientras lo
busco.
Desapareció por unos minutos y al volver traía una caja pequeña en las manos
envuelta en papel de regalo ¿Qué seria aquello? Todavía falta para mi
cumpleaños. Se sentó frente a mí y me entrego la pequeña caja en mis manos.
— Espero que te guste.
Al desenvolverla con cuidado de su empaque, me encontré con la caja de un
nuevo teléfono celular. Un Samsung J5. No me lo podía creer, esto era
demasiado, solo había vuelto y ya.
.
— ¿Te gusta cariño? — preguntó en voz baja.
— Claro que si mamá , solo que estoy muy sorprendida. Pensaba comprarme
uno más adelante con el dinero que he ganado — admití, — no era necesario que hicieras este gasto.
— Lo estaba guardando para el día de tu cumpleaños; pero ya que has llegado
antes, no he podido evitar dártelo, cariño. Espero que lo disfrutes mucho,
tiene tu antiguo número.
— Oh, así que ¿Ya no tendré regalo de cumpleaños? — bromeo con ella —
Está jugando sucio señora Rouse Sanabria.
— La paz nunca fue una opción — ríe.
Duramos un rato conversamos sobre mis experiencias en el trabajo y las cosas
que hice. Nicole había salido del cuarto y también se había unido a la
conversación haciéndome cientos de preguntas. Nos reímos mucho con algunas
anécdotas, que momento tan agradable, pensé para mí misma. Entre toda nuestra
emotiva conversación recordé que debía entregarle uno de los sobres a mi madre.
Me levante y fui a buscarlo. Lo había colocado en un bolsillo de la maleta para no
dañarlo.
Cuando volví, se lo entregue a mi madre que me veía con ojos interrogantes.
— ¿Qué es esto?
— Lo han enviado para ti de las oficinas, me pidieron que te lo entregara. —
me encogí de hombros.
No sé que es.
— Vaya, que bueno. Abrámoslo — con cuidado lo abrió y saco una carta, y
comenzó a leerla en voz alta.
20 de noviembre de 2018
Apreciada familia Caballero Sanabria
El dia 20 de noviembre de 2018 Caballero Diana habra completado su tiempo laboral con ZH
Company
.
Ha sido una gerente dedicada al trabajo y valiente, firme al momento de tomar decisiones
importantes para el bien de la empresa a la cual represento con amor y dedicacion durante estos
dos años. Nos alegra que hayamos tenido el privilegio de trabajar de la mano con ella, no dudamos
que alcanzara metas aun mas elevadas en el futuro.
Por favor, siga brindando a su hija el apoyo incondicional de siempre y a no dejar que sus sueños
se hundan, especialmente en este tiempo que todo sera nuevo para ella. Todos necesitamos
consejos sabios cuando nos sentimos confundidos, sea una guia en esta nueva face de su vida.
Mi esposa Ivon y yo le estamos muy agradecidos por la buena preparacion que le han brindado,
convirtiendola en una persona excelente y de confianza.
Atentamente:
Presidente Mario Rodriguez
ZH Company
Mi madre terminó de leer y tenía lágrimas en sus ojos.
— Uau, hija. Que hermosa carta. Estoy muy orgullosa de ti y de todo lo que
has logrado, ahora estas mas grande y herrmosa; pero siempre seguiras
siendo mi niña aun cuando los años pasen Siempre te apoyare y estare para
ayudarte. Te amo.
— Y yo a ti mamá — nos levantamos y nos abrazamos con fuerza.
Son pasadas las 10 de las diez de la noche, estoy agotada. Nos habiamos
quedado hablando un rato largo sin parar. Nicole tambien esta cansada, me ha
ayudado a desempacar algunas de mis cosas y ordenarlas en las gavetas, es muy
amable de su parte. He preparado mi cama de invitados para que ella se acueste;
ahora me he acostado y comienzo a revisar el teléfono , no tengo mas que el
número de mi mamá registrado , lo demás esta vacío.
Necesito llenar esto de nuevos contactos, o me aburrire mucho. La camara me
encanta.
— Ey, Ni. Tomemos una foto para recordar este día .
— Claro que si, vamos. Hay que estrenarlo bien.
Ambas estamos con ropa de dormir y con un rostro terrible lleno de cansancio.
Colocamos la camara frontal y sacamos una foto.
— Nos vemos… horribles — bromeo.
— Ummm, ni modo — Nicoe encoje los hombros — Recuerdos desastrozos.
Nos reimos a carcajadas, creo que ya estamos delirando del sueño, hasta las
lagrimas se nos escapan.
— Uf, como te extrañaba Diana. Tenia tiempo sin reirme tanto, y con tanta
gente que conzco.
— ¿Y qué es de la vida de Hanny? — pregunto extrañada.
Hanny es una de las amigas de Nicole, es un poco impulsiva y controladora;
realmente no me llevo muy bien con ella, pero Ni sí, me extraña que no me la ha
nombrado.
— Bueno ella ha estado molesta conmigo desde que le dije que pronto
llegarias. Claro aun faltaba más tiempo para cuando se lo dije.
Oh, no me esperaba que alguien se molestara por mi regreso. Eso es nuevo.
— Dijo que ahora la abandonaría y pasaría más tiempo contigo y no con ella —
se le veia confundida mientras hablaba. — Yo las quiero a las dos, y me
pone incomoda que no quiera dejar que yo elija lo que quiero hacer, es
como si me quisiera hacer sentir culpable por tener otros amigos aparte de ella.
— Vaya, jamas me imagine que llegara a ese punto — la observo con
incredulidad por lo que dice — Es dificil de creer, ¿Sabes? Opino que debes
ser muy clara con ella, ya no somos niñas como para andar con esa cosas. Para todo hay tiempo y todos tenemos derecho a alegir donde y con quienes
queremos estar, que hacer y que no hacer; ese es un regalo de la vida que
nadie nos deberia quitar.
.
— Oye ¿Desde cuando te volviste tan sabia “maestra”?
— Te estoy hablabdo en serio, me preocupa que te dejes manipular asi por
cualquiera, eso no es propio de ti.
— Lo sé — admite avergonzada, ahora observa el techo evitando mirarme —
Se lo dire, tienes razón.
— Eso espero, sabes que te quiero y no deseo que alguien ande abusando de
mi mejor amiga.
— Taranquila, no lo permitire más.
Eso espero, digo a mis adentros. No me gusta esa injusticia y menos que ella lo
permita como si nada.
— Cambiando de tema, ¿No piensas leer la carta que te entrego mi hermano? — levanta una ceja.
— Se me habia olvidado por completo.
Busco en la maleta, la he colocado junto con los otros sobres, lo que tambien me
hace recordar que hay otro que aún no me han indicado cuando abrir ¿sera
pronto?. Consigo la carta y me subo a la cama para leerla.
Bienvenida, bienveida, bienvenida
Me alegra que ya hayas regresado despues de esos dos largos años, te he extrañado mucho.
Ahora te debes sentir extraña, hace un tiempo tuve un trabajo similar y cuando regrese al pais todo
fue muy desconsertante para mi. Asi que si necesitas ayuda , aquí estoy, puedes contar conmigo si
lo necesitas Diana. Me gustaria mucho compartir contigo ahoara que estas de vuelta.
Con cariño, Ferd Bell.
Me quedo perpleja y siento como el corazon se me sobresalta, esta carta no
puede ser de la misma persona que ya conozco. Es completamente distinto, él no
es así, ¿O sí?
— ¿estas bien? Parece ue viste un espanto — dice Ni desde la otra cama. —
¿Que dice la carta?
— NO. Digo, si, solo e el cansancio. Es una carta de bienvenida
— Que bueno — sonrie, y lluego boztesa largamente — Ya tengo sueño, felíz
noche.
— Felíz noche.
Se queda dormida inmediatamente y apago la luz para dormir. Repentinamente
suena el telefono, me ha llegado un mensaje.
Bienvenida a casa, me ha alegrado mucho verte. Te deseo una feliz noche y dulces sueños.
Ram Mare.