Mala idea

2544 Palabras
Una hora antes… ─ Señorita Luter, espero usted no me de los mismos problemas que su… amiguita ─ Hermana, ella no es mi amiguita, es mi hermana ─ le aclaro debido al tono que usa al referirse a Kaliza. Sé que ella es difícil, pero odio cuando emplean ese acento repulsivo para referirse a ella. ─ ¡Vaya! Pensé que usted era más sensata, pero creo que me equivoqué. ─ Coordinadora, acá la sensatez no tiene cabida frente a sus argumentos, ser sensato no se trata de permitir o dejar que usted por ser superior trate de manera desigual al grupo de trabajadores que, le fue asignado y por lo que veo, mi hermana no está en sus afectos, por lo tanto, asumo que yo tampoco los estaré. ─ su cara es un poema, ella pensaba que aceptaría la actitud que ella y las otras jefes están tomando con el gremio de limpieza, pero más hacia Kaliza. ─ Siendo así, no veo porque deba ser amigable o accesible a querer ofrecerle mi amistad ¿o sí? ─ No estoy acá para ser su amiga, vine a trabajar y colaborar en todo lo que les pueda servir, así que no se preocupe con querer o no ser amigable, me basta con un trato respetuoso y justo. ─ aunque mi tono es cordial, le dejo en claro que no estoy dispuesta a lamer sus zapatos por tener una preferencia. ─ Adicional ─ digo para llamar su atención ─ No soy el tipo de persona que busca problemas, por el contrario, los evito. Así que me comprometo a controlar en la medida de lo posible, que mi hermana no le siga trayendo o aumentando los inconvenientes debido a su temperamento. ¡claro está! Que, si ella no es la que los causa, espero que usted sepa actuar frente al que la agreda o insulte. ─ por el gesto, sé que mis palabras la complacen. ─ Me agradas muchacha, tienes carácter. Por tu hermana no te preocupes, acepto tu compromiso, adicional tendré muy en cuenta tus recomendaciones antes de emitir juicio alguno. ─ Gracias. Después de esa corta conversación nos sumergimos en el interior de la clínica, es bastante grande para lo que me imaginaba. Está dividida de acuerdo a la especie o ser sobre natural. Lucrecia inicia a describir las áreas y zonas del lugar, estoy más que maravillada, jamás pensé que hubiese tantas cosas en este lugar. ─ Zona sur, caninos y felinos. Zona norte brujos, hadas, hechiceros, espiritistas ─ hace una pausa y agrega ─ en fin el mundo mágico. ─ ¡!Wow¡¡ ¿Pensé que solo se atendía a caninos y felinos? ─ la expresión de Lucrecia me demuestra que le cae en gracia mí sorpresa, pero no me imaginaba así este lugar. Kaliza me contaba cosas, pero yo no indague tanto, creo que nada. ─ Esta es la clínica más grande de todo el continente europeo y la única en el mundo que atiende a todas las razas. ─ Interesante ─ es mi corta respuesta, luego ella continua. ─ Sigamos. Zona oeste, área de los reptiles, incluido los dragones, ese ─ veo como me señala una puerta blanca muy grande, similar a cada una de las puertas que dividen cada área, pero esta es diferente. Debe ser por aquello de los escupitajos de fuego de los pequeños y grandes dragones. ─ es el sector más grande de la clínica, pero tranquila, solo debes conocer los sectores, acá se cuenta con personal de limpieza de la misma especie.  No sé cuánto he caminado, pero por fin estamos finalizando el dichoso recorrido. Definitivamente mi área favorita fue la de ángeles y demonios. Cada uno desde su punto de vista es deslumbrante, enigmático y encantador. Fue una lástima que solo podía observar un poco de cada área, no tenemos permitido ingresar en su totalidad.  ─ ¡Shyllen! ─ el tono en el llamado de mi loba me alerta ─ Nalya ¿qué pasa? ─ es Azul, algo pasa, nos necesita. Los Alfa tenemos la capacidad de detectar cuando alguien de la manada está en peligro, aunque no tengo una manada, ni he asumido ese rol, la fraternidad que logré con Kaliza permite que mi loba pueda conectar con la de ella. Es un vínculo que se creó en el momento que Azul la loba de mi hermana me reconoció como parte de su linaje, cosa que agradezco inmensamente. Debido al mini bloqueo que tengo o tenemos, por más que me esfuerce no puedo comunicarme por medio del link con ella o saber si está mal o bien, eso solo lo logran nuestras lobas. Ahora sé dónde está, que tiene problemas y me necesita. ─ Señorita Luter ¿pasa algo? ─ Me puede indicar como llegar al parqueadero de los trabajadores ─ no contesto su pregunta, solo deseo ir lo más rápido posible. Ahora lamento no haber ido con Kaliza a ese lugar, decidí como idiota cambiarme en uno de los baños y ella llevo mis cosas a ese mendigo lugar. ─ No hemos terminado el recorrido, aún no iremos a los sótanos. ─ Sé que no hemos terminado el recorrido, eso lo tengo claro, pero me urge ir a ese lugar. ─ ¡Shyllen! Rápido por favor ─ tranquila, si ella dice si o dice no, no me importa ¿puedes llegar a ese lugar? ─ Si. ─ solo eso quería saber. ─ ¡Luter! ¿para dónde cree que va? No le he dado autorización para que se retire ─ Tranquila, después me castiga ─ es mi mensaje en todo lo que inicio a correr ante las indicaciones de Nalya. Estamos en el tercer piso ala sur, así que debo tomar las escaleras internas, bajar 4 pisos y ya. ─ Hola, chicos ─ saludo de manera agitada a dos guardas de seguridad que custodian las escaleras quedan acceso al parqueadero. ─ Señorita ─ su saludo es cordial, pero se miran del uno al otro. ─ Disculpen, debo pasar. ─ No la podemos dejar pasar, esta temporalmente bloqueado el acceso a este parqueadero. ─ ¿Cómo? No le veo sentido a eso, además en ese lugar esta mi locker y me urge pasar. Si no les molesta ─ intento pasar y ellos bloquean el paso. ─ Señorita son ordenes, así que no puede pasar, le pido se devuelva si no quiere tener problemas. ─ No me haga reír, que no estoy para chistes y menos para perder el tiempo. Así que me dejan pasar por la buen o por la mala. ─ estoy demasiado alterada, mi loba está muy preocupada y eso es mala señal. ─ Sera por la mala, muñeca ─ este par de idiotas creen que estoy jugando y su mirada de burla no ayuda mucho. ─ Ok, así será. Retrocedo dos pasos, cambio mi aspecto, mi cabello se torna Balayege verde agua marina y mis ojos son del mismo color con destellos dorados. Fue una suerte que, no me hubiese colocado la cofia. ─ No quiero dañarlos, así que nuevamente les pregunto ¿por las buenas o por las malas? ─ Por las malas, mu-ñe-ca ─ es gracioso ver como el tipo más alto divide la última palabra en silabas junto a una sonrisa socarrona. Por mi parte les doy un leve movimiento de hombros y un giño. No tienen tiempo de adivinar mis movimientos, salto y arrojo escaleras abajo a uno de los tipos, solo me basto una patada fuerte en la parte lateral de su cabeza. El otro me da paso e inclina levemente la cabeza y dice en susurro: ─ Pase Alfa ─ arrugo el ceño ante esa palabra, no estoy acá para que nadie me considere una y que él lo haga, no me agrada en lo absoluto.  ─ Tranquila Shyllen, solo conecte con su lobo, el humano está fuera de mi conexión ─ gracias Nyl. ─ escuchar eso me reconforta. No sé cómo, pero ella logra una comunicación inusitada con los lobos. La escena que en este momento estoy presenciado, me enfurece a tal grado que mi trasformación es instantánea. Ahora es Nalya la que toma el control absoluto y no le pondré límites, esas malditas lamentarán el haber lastimado a mi hermana. ─ Creo que fue mala idea que tocarán a nuestra hermana ─ Si, muy mala idea Nyl, ahora haz que lo lamenten el doble.   Tiempo actual…. La esencia de Azul es débil, ha perdido bastante sangre por las heridas que le han causado. ─ Nyl, ¿pues ayudarla? ─ Sí. ─ Gracias Nalya ─ No debes gradecer nada, es mi hermana también. ─ Aun así, te agradezco que hayas compartido tu esencia con ella, la verdad la vi muy mal, sin tu intervención creo que la pobre estaría desmayada. ─ Solo no le digas que soy yo la que interviene para fortalecer su poder ─ Así será, tranquila. Nalya puede proteger o curar con solo emitir una onda de su esencia, pero eso solo se puede lograr con la pareja, los hijos y hermanos. Ella desarrollo esa especie de don con Azul y es algo que agradezco infinitamente.   ─ ¡¡Cuidado!! ─ el grito en mi mente de Azul me alerta, salto contra una de las paredes. El golpe de la loba desgraciada que hace unos minutos quería arrancar el cuello de mi hermana, es el que resuena en el lugar. ─ ¿Estas bien? ─ sí, gracias por venir. No tenemos mucho tiempo de conversar, el tipo que golpeé llega acompañado del que supongo es el jefe de seguridad. Ve la escena bastante preocupado. La dichosa doctora trata de levantarse, pero Kaliza no la deja, la toma de las costillas y la sacude en su hocico cual trapo viejo y ¡Bang! Contra la pared. Ninguno se transforma, pero inician a caminar hacia nosotras. Me ubico bloqueando a Azul, ellas deben arreglar esto y nadie puede intervenir. ─ No te quiero lastimar, solo dile a tu amiga que pare ─ trae cara de pocos amigos, pero de acá no pasa, de eso puede estar seguro. ─ ¡Diablos! ─ giro ante el grito de uno de los guardas. Pero creo que la pobre doctora de pacotilla, ha de estar realmente arrepentida por enfurecer a mi hermana, pues le está dando una paliza digna de admirar. El tipo da la orden que nos ataquen. Pensé que lo harían como lobos, pero este idiota es el primero en desenfundar una pistola eléctrica Taser, seguido de sus compañeros. Doy un gruñido como advertencia, lamo mi hocico y avanzo dos pasos. Se que no están jugando y yo tampoco. ─ ¡Maldita sea! ─ grita el imbécil del jefe de seguridad, al ver como esquivo sus disparos. Azul arrojó a los pies del cuerpo de seguridad a una muy golpeada loba, que con el solo golpe tuvo para volver hacer humana. Uno de los tipos se apresura y la toma en brazos, solo veo como sube corriendo con ella por la rampa. Creo que la lleva a urgencias. El tipo les indica a dos de los suyos, que ayuden a las demás a subir para que sean atendidas. Les pasan unas sabanas para que oculten su desnudez y se retiran. ─ Ahora nos divertiremos un ratico. Quiero ver que tanto resisten las caricias de mi bebe. ─ ver como acaricia y besa a esa puta arma, me da náuseas.  La dichosa coordinadora hace su aparición y nos mira con cara de odio. ─ Solo espero que aprendan que acá nadie se mete con un superior y vive para contarlo. ─ Maldita bruja rastrera, yo que pensé que estaría a favor de la víctima, no del victimario. Odio no poder hablar en mi forma lobuna. ─ Quiero que les hagan pagar por el daño a la doctora Fernández y también por las demás chicas. ─ nos mira con burla, está por irse, pero el rechinar de las llantas de un vehículo la detienen, al igual que al resto del personal que nos amenazaban con las pistolas. Mis ojos se abren como pepas, no puedo creer lo que veo. El grito de Kaliza en mi mente me aturde, si estuviera en forma humana ya estaría brincando y haciendo sus típicos bailes raros de la felicidad como ella los llama, pero solo puede mover su cola como muestra de euforia por ver a nuestros hermanos. Mi hermano toma al jefe de seguridad del cuello y lo pega contra la pared, sus ojos son como lava ardiente. ─ Si le vuelves a disparar con esta cosa. ─ retira el arma y la destruye con su pie. ─ te mato y de la forma más dolorosa posible. ─ ¿Quién es usted para darme ordenes? ─ la voz del tipo sale con dificultada debido al agarre en su cuello. Varick le regala una sonrisa ladeada para contestar ─ Soy su novio y protector. ¡Santa Diosa! Mi hermano se chiflo. ─ Acá ellas están bajo mi mando, así que ustedes no son nadie en este territorio para dar órdenes ─ ¡Vaya! Habló la metida e inútil de la Lucrecia, es el comentario mental que me da mi hermana, solo asiento con mi cabeza sangrienta y peluda. Antoine la intimida con su mirada y su voz de Alfa están pavorosa, que los tipos cerca de la coordinadora dan un paso hacia atrás. ─ ¿Quieres comprobar que si podemos dar órdenes? Te atreves a desafiar a un Alfa, mendiga pulgosa. La expresión de Lucrecia lo dice todo, su valentía se acabó. Estaba tan sumergida en la aparición y actuación de mis hermosos hermanos ¡bueno! “Mi novio hermano” y mi hermano adoptivo. Que no me había fijado en ese tercer lobo que llegó con ellos, es un hombre mega ¡Wow¡, muy al estilo de Kaliza. Veo como se acerca a Azul y la muy… bella. Le menea la cola. Se retira el gaban n***o que lleva puesto, lo coloca en el hocico de mi calenturienta hermana y le hace señas de que ingrese al Vestier y se lo coloque. Con una mirada le hago saber que estoy intrigada del comportamiento del bello galán de revista erótica que ahora está de caballero con ella. ─ ¿Qué? Es mi demonio angelical ─ ¿Desdé cuando es tuyo? ─ la burla picara de Kaliza me indica que el pobre no sabe que “según” ya tiene dueña. El grandulón de mi hermano suelta de manera brusca a Frank, según escuché es el nombre del jefe de seguridad. Se gira, me mira, me regala un giño y le patea la entrepierna al pobre tipo que yace en el piso. Se acerca, se arrodilla y acaricia mi cabeza. Trato de retirarla, no quiero que él se manche con la sangre de esas infelices, pero no puedo, mi bello hermano me detiene y me da un beso en la frente. ─ Así estés hecha un harapo, jamás dejarás de ser mi pequeña y la mujer que más amo en el mundo, así que esta sangre no me impedirá que toque o bese a mi chica. ─ ¡Claro! Novio falso, pero encantador. ─ Gracias, pero no eres la única que dice que soy encantador ─ ¿Cómo es posible? ¿me escuchas? ─ su gesto de aprobación hace que mede una bofetada mental, era obvio que podía, es mi hermano y con él sí puedo hablar por el link. ─ Ahora pequeña guerrera, ve y te cambias, toma ─ me pasa una bolsa con ropa, mi cara es de desconcierto ─ no eres la única que sabe cuándo alguien está en problemas. ─ me giña un ojo, me indica con un movimiento de cabeza que me debo cambiar. Estoy por ingresar al Vestier y el pobre de Antoine está en una plática poco amena con el demonio angelical de Kaliza, ¡bueno! El que ella dice que es suyo. Pobre hombre, no sabe lo que le espera con esa bella loca.   
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