—¿Y? Parpadeo en varias ocasiones al escuchar a Lara hablarme otra vez, mi amiga me ve con expectación, como si estuviese esperando una respuesta valiosa, una respuesta que no era capaz de darle porque no tenía idea de lo que me estaba hablando. Juro que me estaba esforzando, estaba tratando de seguir mi vida tal y como la llevaba, venir al trabajo, hacer reuniones, escaparme para ir a mis citas médicas, ir a ver decoración y probar platillos con Manoel para la boda… todo, me estaba esforzando en seguir con la normalidad, pero había veces simplemente que terminaba por desconectarme, como ahora. —Perdona, Lara, no te escuché —acepto al final. —¿Crees que no me di cuenta? —mi mejor amiga me mira con el ceño fruncido, a la vez de que se dedica a negar con la cabeza—, mujer, ¿Qué pasa con

