Jelena se terminó de acomodar el vestido y se miró al espejo de cuerpo completo. Tal y como se había imaginado apenas lo vio en el maniquí, le sentaba como un guante y se le veía espectacular, sumado al cargado pero impactante maquillaje que le habían hecho en el salón de belleza más conocido de la ciudad. Su larga melena azabache estaba peinada en un semirrecogido de diosa griega, con un tocado metálico con forma de semicírculo, con un motivo que asemejaba las alas de un ángel, como su vestido. Sus altos tacones, comprados en el caro almacén Jimmy Choo, la hacían llegar casi a los dos metros y ver sus piernas aún más estilizadas de lo que de por sí ya eran. Merlín la observaba sentado en un borde la cama. Había acabado de llegar del hospital y aún estaba en uniforme, no pudiendo apartar

