Observo impaciente al doctor Lewis, quien observa desde hace mas de tres minutos mis análisis. ¿Qué sucede? ¿Por qué no dice nada? ¿será que todo salió mal? Estoy a punto de maldecir, cuando alza su mirada y con una media sonrisa me dice: - ¿Lista para volver a casa? - ¿Esta todo bien? ¿los análisis salieron bien? – no puedo festejar, no hasta que me diga que no hay de que preocuparse. - Salieron bien. – responde serio. – no obstante, como dije anteriormente, para saber si el trasplante funciono tendrán que pasar meses. Por el momento, puedes ir a casa, siempre y cuando no olvides tus visitas. - Claro que no. – digo con una sonrisa de oreja a oreja. – muchas gracias. Me pongo de pie con dificultad, aun mi cuerpo está un poco resentido por todo el tratamient

