Ethan Abrí los ojos y sentí que un camión me había pasado por encima… dos veces. Me quedé mirando el techo de madera unos segundos, tratando de recordar dónde estaba. Luego el dolor hizo inventario completo: cabeza latiendo, costillas sensibles, hombro derecho protestando, nudillos inflamados. La finca. La pelea. La cantina. La feria. Ana. El beso. Cerré los ojos un segundo más, pero esta vez no por dolor… sino porque al recordarlo, algo en el pecho se me acomodó distinto. —Joder… —murmuré cuando intenté incorporarme y el mundo decidió inclinarse ligeramente hacia la izquierda. Chispita levantó la cabeza desde el borde de la cama y me miró como si evaluara si valía la pena preocuparse por mí. —Ni me mires así —le dije con voz ronca. Me senté despacio. Todo dolía, sí… pero no t

