—Sé que tu padre cometió muchos errores, pero en este momento él está muriendo. No dejes que las cosas queden así entre ustedes, porque sé que te vas a arrepentir el resto de tu vida. Perdonar a otras personas es fácil, comparado con perdonarse a uno mismo. No quiero que vivas con remordimientos… vivir así es jodidamente difícil —sollozó Alexa, y aunque sabía que Marcus estaba dormido, no podía dejar de hablar. —Mi padre era el mejor hombre del mundo, un excelente esposo. Nos amaba muchísimo… también amaba pescar, y su obsesión por Harry Potter era tres veces mayor que la mía —sonrió con tristeza mientras las lágrimas caían por sus mejillas. —El día que murió se suponía que no iríamos a pescar con él porque Ian estaba resfriado, pero yo quería ir, así que insistí hasta que accedió a llev

