—Fui a comer con él porque tú me lo pediste, y después porque tú tenías que ir con tu amigo, Alexa. La pelirroja se sintió impotente ante esa respuesta. —Es tu padre, Marcus. Tal vez quiere que su relación mejore. —Sé que es mi padre y lo tolero, pero es un poco tarde para… —Es mejor tarde que nunca —Alexa tomó la mano de Marcus entre las suyas—. Por favor, guardar rencor no te beneficia. Son padre e hijo, y aunque estén molestos, eso no cambiará. ¿Por qué no intentas darle una oportunidad? Marcus suspiró. —Pero tú debes venir conmigo, si quieres que vaya. —¿Yo? —Sí, tú —insistió él—. Ya que yo tuve que ir a la casa de tu hermano, quien realmente me detesta, es tu turno de ir a la casa de mi padre, quien además te aprecia mucho. Alexa negó con la cabeza mientras sonreía. —Está bi

