Ha pasado una semana desde la fiesta, una semana tranquila en la que no hemos tenido que hacer cosas mas allá de nuestras labores domésticas, he tenido tiempo de estudiar y de arreglar mis pensamientos por lo que creo que me siento mejor, si, es verdad, es el primer día desde mi cumpleaños que me siento bien y todo se lo debo a mis compañeras y bueno, a él. Él. Suspiro cuando pienso en él porque no lo he visto para nada, no sé qué ha pasado pues tampoco puedo indagar en el tema, así que me siento a leer en el patio trasero una vez que se oscurece y evito a todos los demás para centrarme por esa media hora en mí, solo en mi. Extraño a Dante, no sé porque ese pensamiento me atormenta justo en mi momento de relajo, pero es así, no lo he visto y lo extraño, su presencia y su forma de ser m

