Los doctores ya se encontraban en una sala de juntas, esperando a Erick para comenzar a evaluar su estado, cuando finalmente el paciente ingresó al hospital le realizaron varios estudios de rutina, entonces al tener los resultados sobre la mesa decidieron que lo mejor para el paciente era no perder más el tiempo y programar la cirugía de forma inmediata. El equipo médico se puso de pie casi de forma simultánea y se dirigieron con seguridad al cuarto del lisiado, al entrar el jefe de cirugía comenzó a hablar, explicando la situación. Erick escuchaba atentamente a los profesionales que describen su caso con seriedad y profesionalismo. Él asentía de vez en cuando, los doctores fueron completamente sinceros al decir que las posibilidades de volver a caminar eran bajas, pero aún así había un

