Jack veía a través del cristal como el helicóptero que trasladaba a su padre lentamente se alejaba y se perdía entre las nubes del gran e imponente cielo azul, de repente sintió en su corazón una angustia incontrolable y sin más liberó las lágrimas que por tanto tiempo intentó contener procurando cumplir con la promesa que le hizo a su padre sin embargo las gotas rodaron por sus mejillas en forma de cascada empapando su rostro. Alexia al ver a su niño tan angustiado se arrodilló a su lado y secando con suavidad sus mejillas sonrojadas le dijo. — Cariño, recuerda que le prometiste a papá que ya no llorarías y que cuidarías de la abuela —el pequeño asintió con un movimiento de cabeza mientras veía a su madre con tristeza—. Bueno, entonces vamos a limpiar ese rostro e intentar sonreír, una p

