Fernando Veo como el desgraciado de Ricardo se lleva a Ana de mi lado sin que pueda hacer nada, me llena de ira e impotencia el no poder salvar a Ana de las garras de Ricardo, pero esta vez no me voy a quedar quieto, está vez voy a ayudarla así que me dirijo hacia fuera del salón y logró escuchar gritos por parte del desgraciado de Ricardo, la zarandeó bruscamente reclamando por estar bailando sin su permiso, ella se disculpa con su mirada fija al suelo, ¿ pero que le pasa a este desgraciado por que la trata así? si tan solo se diera cuenta de la gran mujer que tiene enfrente de él ¡Es un estúpido! Después de algunos minutos Ana vuelve de nuevo al salón, la observó desde lejos, se que ahora no puedo causarle más problemas, nunca me lo perdonaría si por mi culpa le hacen daño. Ahora lo

