Capítulo 33

1791 Palabras
¿Estás segura? Una semana antes del encuentro… Estaba recostada sobre el cuerpo de mi niño bonito, habíamos hecho el amor y, como siempre, se había quedado dormido como tronco. Estas semanas realmente habían sido maravillosas y debo decir que de aquel angelito primerizo y sin experiencia no quedaba absolutamente nada. «Felicidades, linda. Este ha sido tu mejor proyecto» Y eso era cierto, James era todo lo que una mujer podría esperar de un buen amante, pero aún seguía la espinita clavada. Era momento de hablar con la verdad, una a la que había escapado olímpicamente por miedo a perderlo. ¿Qué si me había enamorado? Por supuesto que sí. Ese hombre me había calado hasta los huesos y no lo podía negar. Pero ¿Qué pasaría cuándo él supiera lo que soy? ¿Estaba dispuesta a renunciar a ser Queen si él me lo pedía? Esas y otras tantas dudas se cernían sobre mi cabeza, además estaba lo del caso de los homicidios y eso me tenía aún más complicada por todo lo que podía implicar. Flashback Estamos con Val en mi consulta, hoy sería el día en que nos reuniríamos con Russell y esperaba tener una buena respuesta de él. El cuerpo de otra chica, idéntica a mi hermana había sido descubierto al día siguiente de nuestra conversación con el agente Miles y mierda eso quería decir que este tipo desaparecería. Eso fue lo que pasó en Londres, con mi pequeña hermana se había perdido el rastro de ese maldito asesino y toda posibilidad de encontrarla. Desde ese veintidós de diciembre mi vida cambió para siempre… El sonido de tres golpecitos en mi puerta me indicaba que ya había llegado. «Dios quiera que Russell nos ayude» —He llegado ¿Para que soy bueno Vannitha? ¡Oh, perdón! No sabía que estabas ocupada — dice mi amigo al verme junto a Val y yo niego dándole una sonrisa cálida. —No te preocupes, Russell. Ella está al tanto de todo. Y eso era cierto, le había contado todo a Val, lo que no me esperé es que ella fuera tan despreocupada, es que casi me infarté después de escucharla decir que le gustaría conocer el club. Pero ahí estaba yo, como tonta sin poder entender que eso era ser un amigo ¿no? Uno que no te juzga por lo que eres y te acepta. Ni todos mis libros de psiquiatría y cuanto estudio he hecho me habían preparado para entender lonque significaba una verdadera amistad. Y, ahora, los tenía a los dos frente a mí, mis verdaderos amigos... —Hola Russell, soy Val Scott. Es un placer por fin conocer al Cuervo — dice en tono bajo, casi tenebroso que hizo que mi amigo soltara una carcajada y le extendiera la mano. —El gusto es mío, doctora Scott, también es un placer conocer a la dama que tuvo a su marido… —¡Russell, para! —¿Le contaste? — asentí abochornada— Mujer, de verdad que eres una bruja. No entiendo como tienes de un ala a Jamesgelito. —¿Jamesgelito? — pregunta Russell y yo me encojo más en mi asiento. —James más angelito… Jamesgelito. —¡Por dios! Amo a esta mujer. —Ya paren los dos, es momento de que hablemos y que sepas por qué te hemos citado aquí. —Suéltalo, Queenna… —Idiota. —Me gusta, eres de los míos— le dice Val y levanta su mano para chocar los cinco. «Idiotas» —Pero bueno ¿Podemos ir al meollo del asunto? —Vamos, ya lo dije soy todo oídos. Val se levanta de su asiento y toma una de las carpetas que nos había entregado el agente Miles, se la entrega a Russell y le indica que la abra. Veo la cara de horror que este pone al ver el archivo que se encuentra dentro y sus ojos van de mí a las fotos que ha tomado en sus manos. » Explícame ¿Qué es todo esto Savannah? Porque no estoy entendiendo ni mierda. —Tu sabes todo lo que sucedió con Daria y todo lo que he intentado por encontrarla, pues bien, hace seis años su secuestrador desapareció del radar de Scotland Yard y por ende cualquier pista sobre el paradero de mi hermana. —¿Y? — le entrego una copia de mi carpeta y sus ojos se vuelven a expandir. —Es el mismo sujeto, el asesino de esas veintidós chicas en Inglaterra es el mismo que ha hecho de las suyas desde hace cinco años aquí en Nueva York. —Pero el cuerpo de Daria jamás fue encontrado. ¿Por qué la tomas coma la víctima veintidós? —Porque es la verdad, todas tenían recién cumplidos veintidós años, desaparecieron a la salida de sus actividades y fueron encontradas muertas a los días después de su desaparición con signos evidentes de haber muerto en el acto s****l. —Repito, salvo Daria. —Russell, han pasado seis años, ella ya no puede estar viva. Mis esperanzas murieron el día que nuestro padre se dio por vencido— digo con a penas un hilo de voz. —Es por esto que te necesitamos, Russell — continúa Val al verme en el estado en que me encontraba. —No creerán que yo… —Por supuesto que no, pero quiero que te fijes en los implementos que se han utilizado. —Cintas doradas, esposas y varas de, ¡Oh, por dios! Son las que se utilizan en el club. —Exactamente, Russell y por eso necesitamos algo de ti. —Les puedo dar el contacto de mis proveedores, pero sé con quién trabajo chicas y no creo que estén involucrados. —No es eso lo que necesitamos, Russell. Necesitamos acceder a tu lista socios. —¡¿Qué?! ¡¿Estás loca?! Eso es imposible, Vannah, no puedo hacer eso, no sin una orden. —Te lo dije— Val se lanza en su asiento con voz derrotada, pero la entendía y entendía a Russell, estábamos sobre pasando el nivel de amistad, pero no podía dejar de intentarlo. —Russell, por favor. Puede que este tipo mañana mismo mate a otra chica y no sepamos más de ella, como lo hizo con mi hermana ¿No lo ves? Puede ser cualquiera de nosotros y mierda amigo, no lo hagas por mí, hazlo por ella. Fin del flashback Me levanto temprano, dejando a mi delicioso ángel dormir, hoy sería un día intenso, al final Russell habia accedido a darnos una copia de los m*****o de Shine y el agente Miles con su gente ya estaba trabajando en ella. Esperaba que hoy tuviéramos noticias. De @valhor no habíamos sabido nada en estas semanas, lo cual nos tranquilizaba en cierta forma, pero eso no quería decir que no me preocupara, estaba demasiado callado. Ahora, revisaba a cada rato las r************* del podcast y oraba porque no apareciera. Lo dejé dormir como un bebé mientras me duchaba, sabía que él estaba pasando por varias cosas importantes y no quería que mi ansiedad lo importunara, quería que esto acabara para poder decirle la verdad y si el me aceptaba así le entregaría todo lo que soy. Se notaba en su cara lo que estaba pasando, además que Val me había contado que pronto lo nombrarían Ceo de la empresa de su familia, no entendía porqué no me lo había contado, pero sus razones tendrían. Además, yo no era de andar vociferando lo que teníamos y sabía que eso le molestaba, pero había un bien mayor por el cuál no lo hacía y eso era descubrir quién era esa maldito asesino. Salgo de la ducha y entro en mi cuarto para verlo sentado en la cama mirando su celular. —Buenos días, podrías haberme despertado para ducharnos juntos— me dice en un tono burlón y yo me lanzo sobre él para besarlo. —Te veías demasiado tierno y no quise despertarte, sé que estás cansado por lo del proyecto de la alcaldía y el nuevo edificio, así que me dije a mi misma Vannah, déjalo dormir un ratito más. —Que considerada, Moritas— dice agarrando mi cintura y mordiendo mi labio inferior—, pero tienes razón, hoy será uno de esos días. A propósito, hoy tienes turno ¿no? —Así es, perdóname por ser tan trabajólica —le hago un puchero y el vuelve a besarme. —Tranquila, ya estoy entendiendo todo esto. —Pues entonces levanta ese culo respingón que tienes y ve a bañarte, que yo debo salir en menos de quince minutos. —Sí, mi ama— es lo que me responde y yo me quedo de una pieza. James me mira de reojo, pero luego me besa y me levanta de su regazo— . Quiero el café bien cargado, por favor. —Lo que tú digas, niño bonito. Lo veo meterse al baño y aún rondan sobre mí esas últimas palabras, es que se escuchan tan bien que mi entrepierna se resintió de inmediato, James era todo y más para mí en estos momentos. Salimos de mi departamento y ambos tomamos nuestros destinos por separado. Al llegar al hospital, me encontré con mi amiga y el agente Miles que conversaban a las afueras de mi consulta. —¡Qué bueno que llegaste! —¿Tenemos algo? —Nada, hasta el momento, de la lista que nos dio tu amigo hemos revisado a cada uno de sus integrantes y no hay nada. —¿No sería bueno hacer público el perfil del asesino? — divago en la pregunta y ambos me miran con cierto estupor. —Savannah, entiendo que quieras atraparlo, pero son años de investigación que se pueden ir al tacho de la basura, si la opinión pública se entera de que tenemos un asesino serial libre en nuestras calles. —¿Y no les parece mejor la idea del programa de televisión? Podríamos hacer un piloto y subirlo a las redes, puede ser que al verlo aparezca intentando hacer algo. —No lo sé, chicas. Este es mi último caso en el servicio y de verdad quiero hacer lo mejor. —Pues yo creo que lo mejor es que él se entere que sabemos de su existencia y estoy de acuerdo con Val, podemos hacer un capítulo especial donde hablemos de las parafilias y agarrarnos de eso para sacarlo de su escondite. —¿Estás segura Vannah? —Absolutamente, ya basta de pensar que este tipo nos contactará, es mejor adelantarnos unos pasos y demostrarle que no le tenemos miedo. ------------------------------ Copyright © 2024 P. H. Muñoz y Valarch Publishing Todos los derechos reservados. Obra protegida por Safe Creative bajo el número 2410107717945
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