Un precio demasiado alto.
Vemos como el agente Miles se pasea de un lado a otro en mi consulta, pero si no teníamos respuestas pronto ese maldito desaparecería nuevamente de mi radar y eso no lo podía tolerar.
—Agente Miles, sabe que tenemos razón, si realmente quiere atrapar a este tipo y lo mejor que tiene es que es uno de nuestros auditores que salgamos con Val haciendo este programa nos puede dar una chance.
—Además, es claro que el tipo tiene una conexión con Vannah, eso es un plus para nosotros. Por algo es que ha tratado de acercarse a nosotras a través de nuestro podcast.
—No lo sé, aún creo que esto es demasiado arriesgado.
—¿Y qué pretende? ¿Qué muera otra chica y no la encontremos como a mi hermana?
—No, Savannah. Esa no es mi intención y por eso mismo es que he recurrido a ustedes.
—Entonces no se quede ahí parado y ayúdenos a que podamos hacer este programa, yo hablaré con la gente de la televisora y buscaré que todo sea rápido, deme un par de días y le prometo que tendremos todo listo— dice Val con convicción, una que yo no tengo, pero que apoyo, pues creo que es la única solución a nuestro problema.
—Si no podemos determinar que fuera uno de los socios del club, hemos llegado a una pista muerta y ahora que lo pienso puede que nos haya llevado hasta ese lugar para tratar de distraernos.
—¿Y eso Vannah?
—Ya sabemos que él me conoce y por lo tanto puede que me haya visto en el club, no necesariamente como un socio más, pues hay algo que no me cuadra y son las reglas que tenemos, son claras y todos usamos antifaces cuando estamos en Shine, por lo que no creo que me haya reconocido de ahí. Ahora que lo pienso puede que haya sido una mera coincidencia.
—Es una opción o puede que te haya investigado y te haya visto entrar, pero lo que más me llama la atención es ¿por qué apareció ahora frente a tí?
—Es lo mismo que me he preguntado muchas veces, Val y aún no logro descifrar esa parte del puzzle.
—Está bien, me convencieron, creo que lo que quieren hacer es demasiado arriesgado, pero es la única solución que tenemos sin hacer público el caso.
—Perfecto, déjenme todo el tema del programa a mí y usted agente Miles mueva a sus hombres, desde hoy tenemos que lograr que ese tipo salga del agujero en dónde se encuentra.
Ese día, a penas y hablé unos minutos con mi niño bonito, mi turno fue extenuante y en la mañana no hice más que llegar a casa y dormir.
A eso de las diez de la noche, sentí como su cuerpo caía derrotado al lado mío, me incorporé y prendí la luz de mi mesita de noche.
—Lo siento, ¿Te desperté?
—No, ya estaba por levantarme, tengo que revisar unos expedientes y comer algo, estoy desde ayer sin haber probado bocado.
—Pero Moritas, no puedes descuidar tu salud, déjame ver qué te preparo.
—Sé cocinar, James. Además, tu vienes más muerto que vivo y yo ya estoy descansada, déjame a mí preparar algo ¿Te parece? — él solo asiente y vuelve a cerrar sus ojos.
Salgo de la habitación y me dispongo a ver qué haré de comer, me decido por hacer una pasta a la carbonara y mientras se cuecen los fideos recibo un mensaje del agente Miles.
“Tenemos una pista, después de lo que conversamos ayer algo me hizo buscar entre los antecedentes de tu investigación y ahora estoy más que seguro que no es falsa.
Nos vemos mañana en el hospital”
—¿Una pista? ¿ De mi investigación?— Escribo apurada, mientras revuelvo la salsa para que no se queme.
“No me deje así, agente Miles, explíquese”
“Savannah, descansa, ya mañana te informaré de todo”
“Okey, se lo concedo, pero no crea que esto me gusta, me molestan estos jueguitos de tengo algo, pero mañana te lo diré”
Termino de preparar la pasta y llevo la bandeja con dos platos a la habitación. James duerme como bebé, pero al escucharme entrar abre los ojos y se acomoda.
—Se ve delicioso.
—Espero que te guste.
Cenamos tranquilos y de verdad que teníamos hambre, pues no hablamos mucho. Cuando terminamos, James tomó la bandeja y la dejó en mi escritorio, se desnudó y luego se acostó en su lado de la cama.
—Ven aquí, quiero dormir abrazadito a ti.
Me acurruqué entre sus brazos y como si fuera un acto tan normal cerré mis ojos y me dormí.
En la mañana, me desperté con mis ánimos renovados, sentía que la pista que tenía el agente Miles sería una pieza fundamental para encontrar a ese mal nacido y por fin descubrir que le pasó a mi hermana Daria.
Nos levantamos, como todos los días y desayunamos juntos. Esta rutina era perfecta, no necesitaba nada más que mi angelito para comenzar bien el día. Nos despedimos en la entrada de mi departamento y cada cual tomó su camino para ir a su trabajo.
Llegué al hospital con buen tiempo y me dediqué a mis pacientes, el día se veía complicado pues el agente Miles estaría recién a medio día y yo quería respuestas.
—¿Comiste algo?—me pregunta Val, entrando a la consulta con una bolsa del Burguer King .
—No, pero si dentro de ahí tienes una jugosa y grasosa hamburguesa con papas fritas no me quejo.
—Pues eso mismo tengo y por partida doble— se sentó frente a mi y comenzó a sacar lo que contenía haciendo que mi boca se hiciera agua, pero el olor que despedía me provocó unas náuseas nivel dios que me hicieron correr a mi baño y vomitar hasta mi conciencia— Vannah, ¿Estás bien?
—No sé qué me pasó, pero eso huele horrible.
—Yo creo que es otra cosa la que te pasa, Vannah.
—Ni se te ocurra pensar en algo cono eso, no puede ser. Además, tengo un Implante subdérmico y mis controles están al día.
—Pero coges como conejo, amiga. Yo decía lo mismo y mírame ya tengo tres y por eso preferimos ligar mis trompas cuando nacieron los mellizos. Sería bueno que te hicieras una prueba de sangre y descartarlo ¿no?
—No lo creo, mi tema va por otro lado, tú sabes que significa par mi todo lo que está pasando. Eso debe ser lo que me tiene estresada y para tu tranquilidad, ya le pedí una cita a Nicole pues necesito hacer terapia, esto me ha tomado por sorpresa y de cierta forma saber qué fue lo que pasó con Daria me tiene mal.
—¿Y lo has hablado con James?
—No—mi respuesta fue seca y tajante, realmente no había hablado nada con él, aún no me sentía capaz de contarle lo que estaba sucediendo, si ni siquiera era capaz de decirle que ya sabía que era mi sumiso, menos podría contarle lo que había sucedido con mi hermana y lo de este tipo, ya habría tiempo para hacerlo una vez que el FBI lo detuviera.
Después del bendito impasse de la comida y con el estómago ya recuperado, me comí hasta la última papita como si no hubiera pasado nada.
Llegó el agente Miles con esa cara que nada decía y se sentó frente a nosotros.
—Deje el nivel de drama para otros, agente y díganos qué es lo que ha descubierto— le lanza mi amiga, sin filtro.
—Está bien, se los diré, ¿Recuerdan lo que conversamos no?
—Absolutamente todo— respondo y Val asiente dándome la razón.
—Pues me quedé pensando en lo que dijiste que él te puede haber reconocido en el club o que fue una forma de hacernos ir en esa dirección y yratar de distraernos. Y bueno, retomé tu investigación y encontré varias cosas que me llamaron la atención, pero una de ellas se mantiene en ambos casos.
—¿El b**m?
—Exactamente esa es una, pero hay otra más importante y esa es el hecho de que sus víctimas se parezcan a tu hermana o mejor dicho a ti— ambas lo miramos sorprendida, pues era cierto que siempre pensamos que las víctimas se parecían a Daria y lo tomamos como una obsesión por ese fenotipo, pero no que las víctimas se parecieran a mi, jamás habíamos hecho esa conexión.
—¿Lo que trata de decir es que el asesino está obsesionado con Vannah?
—Así es, miren lo que estuvimos revisando ayer.
Nos entrega una nueva carpeta y es ahí en dónde se nos mostraba una serie de datos de las chicas asesinadas.
Todas y cada una desde la primera víctima tenían veintidós años, lo cual ya sabíamos, pero en lo que no me había fijado es que la primera víctima fue asesinada el día de mi cumpleaños número veintidós y mi hermana, desapareció el día de su cumpleaños y obviamente fue a sus veintidós años.
La obsesión de ese psicópata para conmigo llegaba a niveles insospechados, eso quería decir que me conoció en Inglaterra, que lo más probable es que conociera a Daria y que estuvo al pendiente de mí todos estos años. La única diferencia es que en mi país natal las desapariciones y posteriores asesinatos se produjeron en un lapso de un año, en cambio acá ha estado asechando por casi cinco años y eso era otra cosa que el agente Miles había descubierto que el tipo había sido bastante cauto y sólo asesinaba en fechas específicas que tenían un significado importante para mí.
Revisaba la carpeta y mi cara se desfiguraba cada vez más, estábamos en eso cuando mi angelito me llamó para avisarme que hoy estaría un poco ocupado, eso era una suerte porque con todo esto me abocaría de lleno a releer mis expedientes.
—Ahora entendemos porqué apareció frente a Vannah en el podcast, es su forma de reafirmar su devoción hacia ella y el podcast le dio esa ventana.
—Lo que nos lleva a que necesitamos ya que se haga ese programa. Ya saben que ad portas del cumpleaños de Daría, su última víctima y si mi cálculo no está errado en ese momento desapareció — Ahí es cuanto se me volvió a caer el mundo encima y el recuerdo de la otra noche, en que James me cobijó, sin saber que me pasaba, me aplastó, pero me guardé eso y seguimos trabajando. Ahora, preparando el bendito programa de televisión que haríamos. Nos reunimos con la gente de la televisora y les planteamos lo que haríamos y, aunque al principio, estaban renuentes aceptaron.
Tres días después, fuimos al set dónde se realizaría el primer programa, ya habíamos hecho la suficiente promoción y las expectativas eran muchas. James se había despedido de mí y me había deseado suerte con un beso intenso en la mañana, me había dicho lo orgulloso que estaba de lo que emprenderíamos con Val y que estaba seguro de que la romperíamos.
El lugar bullía de ansiedad y preocupación, pero todo lo que hacíamos valía la pena.
Nos maquillaron y colocaron los micrófonos, explicaron cada uno de los términos que debíamos seguir, como seguir a la cámara y hacer las pausas necesarias y cuando todo se dio, comenzamos…
—Tres, dos, uno estamos al aire— nos indica el productor y Val empezó la introducción.
—Muy buenas tardes a todos, a pedido de nuestros auditores y para abarcar a más personas nos encontramos hoy en vivo y en directo, gracias a ATV televisión.
—Es un placer poder estar más cerca de ustedes para darles nuestro apoyo y comentarios respecto a las necesidades tanto físicas como emocionales respecto de temas diversos sobre la salud— prosigo — . En nuestro primer programa queremos tratar un tema complejo y que varias veces apareció en nuestro podcast, como saben nos gusta tratar sobre enfermedades que afectan no solo a la mente de nuestros auditores, sino que también pueden afectar a su cuerpo y en esta oportunidad no podíamos desaprovecharlo...
El programa fue bastante fluido y comenzamos a recibir el apoyo y los mensajes de los telespectadores.
Cuando estábamos por terminar, hicimos como siempre y comenzamos a leer los comentarios de los auditores, todo iba normal hasta que nos encontramos con el mensaje de @Valhor. Val, lo salta a propósito y terminamos el programa. Nos despedimos de todos y cerramos la transmisión.
—Ya tienen su dirección IP, Vannah, nos llevó a una dirección física en Nueva Jersey, mis hombres llegaron al lugar, pero no encontraron a nadie.
—Pero ¿Qué demonios Miles? Se suponía que sería una pista segura, por eso hicimos todo esto— reclama Val, yo respiro y me obligo a hablar.
—Pues no nos queda de otra que hacer lo que me pide, es eso o perderlo para siempre.
—¡Vannah, No! Debe haber otra forma de hacerlo.
—No la hay, Val. Él me quiere a mí y lo sabes. Puede ser que sepa que lo estamos buscando ya ves como sabe todo de mí.
—¿Estás segura de que esto es lo mejor? James no te lo va a perdonar.
—Si con eso lo protejo a él no me importa Val, lo que importa es detener a ese maldito asesino y si estoy bien en mis deducciones, la última víctima seré yo…
El mensaje me dejó helada, era ese desgraciado que me escribía directamente a mi.
"Sí de verdad quieres saber el paradero de Daría, termina tu jueguito de la casita feliz. No debe quedarme ninguna duda de que lo harás, pues la mejor prueba será el video que me enviarás a este correo electrónico.
Si veo que me estás engañando, Daria desaparecerá y esta vez puede que sea para siempre. Es mi primera y única advertencia, Savannah Lewis, tienes veinticuatro horas para enviarme las pruebas y sabrás de tu hermana"
Era cierto, había caído en nuestra trampa, pero el precio que debería pagar para poder saber la verdad seria demasiado alto.
Tomo mi celular y le mando un mensaje a Russell.
"Cita a Angelito al club, debemos hablar"
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