Plan de escape

716 Palabras
Plan de escape   —Si solo chicos del sector A se han escapado...debe haber una salida que solo ellos puedan ver —Propuso Blaze recostado en la cama del rubio. —Pues si solo ellos la pueden ver, pues, solo ellos la pueden ver —Rio Thomas virando los ojos —Nosotros no. —No sean gallinas —Animo Blaze tratando de convencerlos de su plan. Después de mucha insistencia sus compañeros al fin accedieron, Fernando era el más asustado y a la vez el más emocionado de los 4 debido a que se guiaba por las historias que había escuchado. Esa misma noche los cuatro chicos se colocaron las fundas de almohada en la cabeza (Las cuales tenían dos orificios para los ojos creando una máscara improvisada) para evitar que su cara se mostrara por si llegaban a ser atrapados. Corrieron durante minutos que parecieron horas cuando llegaron aun callejón sin salida. Decidieron trepar la pared y tal fue su sorpresa al encontrar un largo pasillo con una puerta al final. —¡Ahí está! —Grito el rubio emocionado. Daniel se acercó a la puerta y comprobó que estaba cerrada con un candado. [...] A la mañana siguiente un grupo del sector A se encontraba yendo hacia sus clases dirigido por una monja y más atrás se encontraba el jefe de grupo, Mateo Villegas. Blaze lo visualizo desde un pasillo alejado y le tomo la mano llevándoselo lejos sin que nadie lo notara. La monja que iba adelante del grupo miro hacia atrás escuchando los pasos alejarse, no sospecho nada, como Mateo era jefe de grupo tenia mas libertades que los demás de su sector, una de ellas era que podía salir de la formación o de sus clases sin ninguna explicación, la monja siguió caminando sin darle importancia, seguramente esta en el hablo pensó. —Enserio, tienes que dejar de hacer esto —Advirtió Mateo soltándose de su agarre. —Creo que encontramos una salida. — Blaze sonrió de lado y Mateo abrió los ojos sin poder creérselo ¿Acaso ese chico estaba jugando con él? o ¿De verdad había una esperanza de salir? La cara de felicidad de Mateo no pudo esconderse, Blaze anoto mentalmente que la sonrisa de Mateo era la más linda que había visto, aunque definitivamente su parte favorita de Mateo era el color de sus ojos. —Mantente listo —Fue lo único que dijo Blaze antes de girarse y alejarse para evitar que notara su sonrojo. |…| Las noches siguientes comenzaron a trazar su ruta y especializar todo, así nada podría salir mal. Esa noche le tocaba a Thomas y a Daniel desvelarse para trazar la ruta del guardia, en un momento Thomas coloco su dedo índice en sus labios en señal de que Daniel guardara silencio. Los dos chicos se asomaron por el balcón de las escaleras justo cuando el guardia de seguridad pasaba por el pasillo junto con una linterna, Thomas tomo su libreta y apunto el recorrido que hacia el guardia esa noche. Durante las siguientes semanas Blaze se mandaba cartas con Mateo hablando sobre el plan de escape y una que otra cita. Hasta que llego el famoso día de fuga, esa noche se irían de aquel asqueroso internado a las 9:30 pm. Todos se encontraban emocionados, incluso Thomas había sido amable con Fernando y le había ayudado a cerrar su maleta. La noche anterior al escape los chicos se reunieron en la madrugada en su dormitorio y formando un círculo cada quien escupía en la mano del otro hasta estrecharlas todos juntos. —Para siempre —Dijo Thomas —Hermanos de saliva. —¿Qué es lo que traman? —La rata los miro con desconfianza del otro lado de la habitación. Los chicos se miraron entre sí y después a la radio de Blaze que tocaba una canción en volumen mínimo. Los tres chicos que llevaban más tiempo ahí sabían que la rata probablemente les diría a las monjas que tenían una radio y se la quitarían. Thomas, enojado por la situación, se acercó hacia su jefe de grupo. —Si dices algo, te mato —Amenazo tomándolo por el cuello de la camisa. Sin duda nadie les echaría a perder su escape, nadie... ni si quiera Mateo.
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