La carta

1556 Palabras

LUCIA —Siento el espectáculo que ha montado mi familia—, susurré, exhalando profundamente. Condujo en silencio, bajando la ventanilla de mi lado. Una brisa fresca me acarició la cara y apoyé la cabeza contra el asiento. Lo vi por el espejo retrovisor y, para mi sorpresa, él también me estaba mirando. Pero en cuanto nuestros ojos se encontraron, rápidamente apartó la mirada. —¿Estás bien?—, preguntó aclarando la garganta. Me sonrojé. —Mhm. —Vale—, articuló, volviendo a centrar su atención en la conducción, y no intercambiamos ninguna palabra más hasta que llegamos a su casa. —Buenas noches—, susurré, a punto de irme a mi habitación y llorar desconsoladamente por todo lo que había pasado ese día. —Eh, Lucia—, me llamó por mi nombre. —Sí. —¿Has cenado? Asentí con la cabeza. —¿Está

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR