Toni contempló con gran satisfación a su pequeña sobrina arrodillada a sus pies. Esto también tenía que fotografiarlo. Alargó la mano y se colgó la cámara del cuello. Ella mantenía los ojos clavados en él mirándolo con inseguridad. CLIC. El esperma salpicaba toda su carita y se escurría por su barbilla y su pecho. CLIC. Con la otra mano frotó bien sus tetas para esparcir el semen por toda su carne. CLIC. Soltó la cámara y para acabar de cumplir su fantasía, tomó su cara entre las manos y le dio pequeños golpes con su polla: sus ojos, sus mejillas, su boca… Ella entreabrió los labios al sentir en ellos su m*****o medio erecto. - ¡Vaya corrida! ¿Quieres limpiarla, cariño? – dijo tomando su cara entre las manos - Así pruebas como sabe. Si, chúpame los huevos. Me encanta. Y cogió de nuevo la

