La cama no era cómoda en ese momento, miró el reloj que yacía en la mesa de noche y pudo notar que eran la una de la mañana y ella aún no podía pegar ni un solo ojo. Esa guerra interna entre su mente y su corazón se hacía intensa ya que su razón le decía que Jack iba hacer su verdugo, pero su corazón le decía que él era quién la sacaría de esa oscuridad que tanto la atormentaba ¿entonces a quién le creía? Su cabeza estaba hecha un lío, no quería confiar en alguien que la trató como si de una prostituta se tratará al ofrecerle acostarse con él, pero por qué sentía esa necesidad de estar cerca de él, por qué sentía que debía estar cerca de él sin importar el futuro, pero ese miedo de afrontar las consecuencias en el futuro era quién la detenía a no entregarse por completo a ese hombre que do

