Llevamos varias horas caminando, entre maleza y terreno escabroso, con el clima en contra, el aire está frío y comienza a anochecer. Jules me incita continuar, pero comienza mi cuerpo sentir el pesar de la falta de comida y el alimento.
Jules se detiene y me observa y me anima a continuar.
——Vamos Caroline, pronto llegaremos a un refugio— asiento y me quedo un poco aturdida, no sabía de la existencia de un refugio.
—Es un secreto guardado en la resistencia, uno de los primeros fundadores, se convirtió en ermitaño y ahora es un punto clave para las rutas de fuga, cosa que nos pareció curioso cuando describiste esta ruta, ya lo traes en la sangre— sonrío, tratando de continuar, me sostengo un poco de un árbol, ya que me siento mareada.
—Ven, te ayudo— me dice Jules y me toma del brazo y me sostiene de la cintura, casi cargándome, en otro tiempo he podido inquietarme por esta situación, pero creo que lo necesito.
Después de unas horas más, se ve a lo lejos humo, no se alcanza a distinguir de donde proviene, al parecer el refugio está muy bien camuflada. Es una cabaña cubierta por musgo o pasto, como si estuviera por debajo de la tierra, mezclada con rocas y plantas, apenas y se ve el tiro de la chimenea, que sale humo, solo se muestra una puerta de madera, también cubierta por enredaderas, parece un lugar sacado de la fantasía.
Para cuando llegamos a la puerta mi estado no es el mejor, mi cuerpo ha comenzado temblar, las rodillas se me doblan y no puedo generar palabra alguna, mucho menos pensamientos. Al tocar, Jules lo hace como en especie de código, después de unos segundos de espera, un hombre con sus cabellos y barba de plata asoma por la puerta y al vernos nos deja entrar. No hago más que poner pie adentro, y colocándome en la cama, pierdo conocimiento.
Paul POV
He sospechado que Caroline está embarazada, he entrado un poco en negación por la situación que esta por pasar. Como lo descubrí, porque conozco su cuerpo, he venerado desde hace meses, y noto sus cambios, las aureolas de los pezones más difuminados, oscuros y grandes, y su vientre ligeramente más abultado, sus caderas, su piel, el olor de sus fluidos, no puedo dar un resultado positivo, pues es solamente una sospecha, y menos a ella, se pondría a la defensiva, y lo que menos quiero es que me aleje de ella. Así que lo que hago es hacer planes. Le informo a Jules, mis planes de escape, pues si por alguna razón, no puedo escapar, le pido que él lo haga con ella. Llevo a la cueva provisiones, y cobertores, así como botiquín sencillo y botellas de agua.
La situación se complicó con la situación del topo, cuando logramos ver a Jean-Luc, yo aún tengo dudas ala respecto, nunca he confiado del todo en él, pero mi hermano Emile, le tiene confianza. Cuando lo llevamos al dispensario, Caroline se encargó de curarlo, ellos no se daban cuenta, pero estuve al pendiente de lo que sucedía, no podía escuchar del todo, pero su lenguaje corporal decía más que sus palabras. Inmediatamente noté a mi chica, muy incómoda, estaba a punto de arrancarle las manos cuando osadamente toco su mejilla, Caroline tardó en responder, supongo que la tomó por sorpresa y es cuando veo que se aleje de él. Pero no, el muy idiota no e detuvo, y tratando de no hacer ruido entro, cuando ella logra zafarse y le suelta un rodillazo n sus genitales, mi lado alfa protector, le pide que no se acerque a ella. Por el momento me quedo tranquilo, pero sé que tendrá consecuencias, y es probable que después suframos consecuencias, sospecho que es algo vengativo.
Cuando salimos corriendo después de volar las vías, y algunas patrullas nos persiguen, mi primer instinto es correr junto con ella, a su lado, pero veo que alguien se está acercando a ella y lo alejo, mato a uno de los soldados y corro hacia otro lado para genera distracción y alejarlos de ella. Sé que va al dispensario, así que la alcanzaré luego. Cuando logro llegar al dispensario, lo que alcanzo a ver, es una escena de horror, Emile tirado en el suelo, muerto, acribillado sin muestra de pelea, ¿por qué no hizo nada? En eso sigo la mirada de mi hermano, y la visión me muestra una zona donde parece que alguien se estaba ocultando, y ciertamente, un lazo de su cabello está atorado en la maleza, hele a ella, así que me imagino que vio la escena, solo espero que haya podido escapar. ¿Pero a dónde se fue?, me regreso a la casa de mi hermano, pero no logro llegar a lo lejos veo como está rodeado de soldados. Me quedo unos minutos ahí, logro ver cuando sacan las cosas de Caroline, la radio y sus maletas y veo como está Jean-Luc con ellos, así que supongo que él nos ha delatado, solo espero que no la hayan atrapado.
Llego al punto donde quedé de verme con Jules, y le informo lo que h visto y que tengo que buscar a mi mujer, él se queda un poco serio pues acabo de descubrir mi sentimientos y mi relación con Caroline, y mi necesidad de irla a buscar, de saber donde está, quedamos de ir a la cueva y partir, pero necesito que lo haga con Caroline.
Estamos en camino cuando unos soldados nos detienen, al parece somos sospechosos, no puedo dejar que nos atrapen a los dos, por lo que decido sacrificarme. Cuando veo que Jules logra escapar, es cuando saco toda la energía que tengo y acabo con ellos, pero con una herida de bala en mi pierna.
Y no me queda más que ir rumbo a la cueva, con la esperanza que me estén esperando de que ellos hayan logrado escapar, por que se que daría mi vida por ella y ahora también por mi familia.
Cuando llego a la cueva, estoy a punto de desmayarme, veo que alguien estuvo aquí, y que se han llevado la mayoría de las cosas, con dificultad, prendo el fuego, y me saco la bala y me cauterizo la herida, tomo agua y como algo, y vuelvo a localizar su olor en la cama provisional que está ahí, por lo que cierro los ojos con la esperanza de que ellos hayan logrado escapar y así es como me pierdo, y pido a Dios que pues volver a verla.
Danielle POV
Estoy tratando de moverme, no sé donde estoy y que ha sucedido. Siento unas manos tocando mi frente, cuando abro los ojos, veo al hombre cuyos cabellos plateados, anteriormente me han recibido.
—¿Cómo te sientes?— me pregunta, trato de generar una respuesta razonable pero lo único que tengo son preguntas.
—¿Qué pasó?— le regreso la pregunta mientras trato de incorporarme.
—No te esfuerces, aún estas débil, hay que cuidar al bebé— y pareciera que esas palabras me regresan de mi letargo y me llevan a una profunda tristeza, y mis ojos comienzan a aguar.
No sé dónde está Paul, cómo vamos a salir de aquí y qué voy a hacer con un hijo yo sola.