CAPÍTULO 52—Muy bien —dijo Carreras—, pues ya podemos detener al cuñado de Guillermo Canals. Nos ha de explicar muchas cosas, ese individuo. —Sí... —contesté, dubitativo. —¿Qué sucede, Mercado? —preguntó—. Deberías estar contento. Al final sabes quién es el hijo de puta que mandó que te apalearan y el que provocó que mataran a Galán. Además, estoy convencido de que fue el que asesinó a Canals. —De momento no hay evidencias de eso. —Ahora no, pero ya verás como, cuando el tipo empiece a cantar, se aclarará todo y lo podremos mandar al trullo a que se pudra una larga temporada. Yo no lo tenía tan claro como Carreras. Carlos Alberto Riquelme había confesado claramente que había sido Von Reiniger quien le encargó lo de mi paliza y el asunto de Galán, pero de la muerte de Canals dijo no sa

