Kayden fue más rápido que yo, consiguiendo evitar que las manos de Luis rodeasen el cuello de Nathan. Kayden sujetaba a Luis sin demasiado esfuerzo. Este último temblaba de rabia y en sus ojos parecía que estaba ardiendo el mismísimo infierno. Me pareció apreciar que Nathan se encogía levemente bajo la mirada que su mate le estaba dirigiendo. -“¡¿Cómo has podido hacerme esto?!- Gritó Luis, hecho una furia. Intentó acercarse a Nathan, pero no consiguió que Kayden cediese ni un milímetro. Nathan le miró con el rostro desencajado. Luis era una persona muy dulce y calmada. Muchos en nuestra manada habían asegurado que no servía para ser un guerrero, aunque había demostrado mil veces su valía. Nathan tampoco debía de haberse esperado la reacción de Luis, y mucho menos que lo primero q

