Sonia levantó la cabeza y vio ese rostro guapo y delicado. Rafael era muy bonito y elegante, ¿quién sabría que detrás de todo eso estaba escondida la crueldad y astucia? ¡Incluso le hizo daño a su hermano! El hombre extendió la mano para tocarla de la cabeza, luego, le señaló con la barbilla -El lavabo para las señoras está allí - Sonia se liberó de su mano y lo miró con furia. Inmediatamente, se puso llorosa. Dijeron que su hermano fue gravemente herido y no pudo visitarla durante varios días, ¡casi murió! Rafael también se sorprendió -¿Por qué lloras? Perdón, pero no te he hecho nada mala. Por favor, no llores, espera - Sonia echó a gritar -¡Mario! - Rafael le quería tapar la boca -Espera, chica. ¿Por qué gritas? Fuiste tú la que entró en el lavabo equivocado - Antes de que Sonia

