
Autumn Skye está acostumbrada a ser la paria del pueblo.
Desde que su madre destruyó uno de los matrimonios más respetados de Silver Ridge, su vida se derrumbó como un castillo de naipes… y ella pagó las consecuencias.
A sus veintisiete años, con una abuela a su cargo y un pasado que no la deja respirar, Autumn solo tiene un objetivo: reunir el dinero suficiente para marcharse y no mirar atrás jamás.
El problema es que escapar nunca ha sido tan fácil.
Hank también sabe lo que es vivir entre ruinas.
Él está amargado, con su vida hecha pedazos y recién divorciado de una mujer que hizo de su vida un infierno.
¿Necesita que la tentadora ex niñera de su hija siga atormentándolo?
No, por supuesto que no.
Pero cuando una lesión lo deja con una pierna jodida, sin poder hacer las cosas más básicas que un hombre podría hacer por sí mismo, la única mujer dispuesto a ayudarlo es ella.
Autumn.
La descarada Autumn Skye.
La tentación de su vida.
También su mayor arrepentimiento.
El trato es simple:
Autumn lo cuidará hasta que se recupere… y Hank le dará el dinero que necesita para irse del pueblo.
Al menos, ese era el plan.
Porque el pasado entre ellos no está enterrado, solo esperando el momento perfecto para volver a sangrar.
Y cuanto más cerca están, más difícil se vuelve ignorar lo que nunca desapareció.
Ahora Hank deberá decidir si tiene el valor de aferrarse a lo que siempre quiso… o si la dejará ir por segunda vez.
Una historia de combustión lenta, proximidad forzada, diferencia de edad de 16 años y una línea peligrosa entre lo correcto… y lo inevitable.

