El dolor en sus venas heridas era terrible, sin embargo, no podía quejarse, no tenia derecho a hacerlo, ese era el camino que ella había elegido, era una tonta, quizás, la mas tonta de las mujeres, había echado por la borda todo, acababa de dispararle a un hombre por dinero, estaba mal, había inyectado demasiado de aquello en sus venas, estaba perdida hacia demasiado tiempo atrás, no tenía remedio…no lo tenía. Saliendo de aquellas viejas bodegas, forzaba a sus delgadas piernas a correr mas aprisa, estaba mareada por el efecto de aquello en sus venas, pero aun así estaba consciente de lo que acaba de hacer, Rebecca lo había perdido todo tiempo atrás, cuando con sus muchos sueños, sueños que no lograba recordar, se había alejado de todos aquellos a los que amaba, incluida su mejor amiga, va

