Mientras tanto con Elizabeth. Un par de horas antes. Me quedé esperando con el dinero que mi mugriento hermano me había. Ya no sabía que nombre se había puesto, realmente no lo sabía, antes fue James, Arnold, Daniel, incluso Shen. Veo que la puerta se abría y para mostrarlo a el, con su nariz rota, por más gracia que me pudiera causar que Andras le haya roto la nariz, no podía dejar de mirarlo, me aterraba, tantos recuerdos que me atacaban con su sola presencia, mi cuerpo empezó a temblar mientras sus ojos se posaban sobre mí con burla. Mi respiración se volvía más pesada, me costaba siquiera abrir la boca, mordí mi labio y apreté mis puños. Tengo el dinero en mis manos, en una bolsa. El me sonrió con esa maldita expresión de burla y superioridad de siempre. Se que sentía lastima p

