Arián. . . Ha pasado una semana...una puta semana en la que me he sentido como un jodido zombie, una horrible semana donde no he sabido absolutamente nada de Gabrielle. Pero el mundo sigue girando y aunque yo quisiera quedarme tirado en la cama todo el día, no lo hago porque el trabajo es lo único que no permite que enloquezca. Me siento anestesiado, todo me sabe a nada y lo más jodido es que ni siquiera me atrevo a ir a buscarla. Estoy cabreado ¡Muy cabreado! ¿Acaso no se dio cuenta de lo mucho que la amo? Si, le oculte la verdad de la que su padre me hizo participe sin que yo lo quisiera, pero he dado todo por ella, he apostado por este amor desde el día uno. Me importó una mierda el trabajo, lo que yo tenía construido ¡Por ella! Y no me arrepiento porque Gabrielle ha sido lo

