__Pero…
__Por favor, tan solo inténtalo.
__No lo sé, ¿y si soy castigado por hereje?, ¿o si Suratt me delata y me condena?
__No, eso no sucederá, confío en mi muchacho, él sabrá lo que es bueno, confío en ambos.
Ógremon estaba dudoso, pronto se escuchó venir al guardia, Ógremon dijo.
__Tengo que irme.
__Prométeme que al menos lo intentaras.
__Lo prometo.
Ógremon salió de ahí sin ser visto por los guardias, Mussan estaba preocupado y con las últimas esperanzas puestas en ellos.
En tierra mortal, se encontraba ella, sola, observaba la luna a media noche, sus ojos tenían una frialdad triste, desolada, una amargura que oscurecía su alma, sus enormes alas negras eran acariciadas por el frio viento, sobre la cima de aquel lugar donde solía ir casi siempre, a lo lejos escucho un grito aterrador, volteo a su derecha, comenzaron a escucharse más gritos, se elevo en los aires, voló hacia el sur con gran velocidad, pronto era alcanzada por ángeles caídos, Gemma volteo hacia atrás mientras estos apuntaban con flechas y lanzas, Gemma comenzó a esquivar los disparos en el aire, de pronto cambio la dirección contraria mientras que con sus manos una especie de sombra negra los desgarraba por sus pechos, Gemma se detuvo tras sus cazadores mientras estos caían muertos y se desvanecían convirtiéndose en luz desapareciendo, miro sin importancia o emoción alguna hacia otra dirección y se marchó, voló entre montañas y árboles, llego a una cueva y entro a ella, prendió una fogata con el fuego de sus manos y luego miro al cielo despejándose lentamente de nubes pesadas, entre los ruidos de las aves que cantaban para recibir el nuevo amanecer Gemma se sentó a la espera del sol, una vez que el sol salió e ilumino el hermoso lugar en medio del bosque prendió vuelo de nuevo, volaba sobre los enormes arboles sintiendo el aire sobre su cuerpo y sus alas, hasta que bajo en un lugar cercano a la ciudad, sus alas desparecieron y comenzó a caminar entre ellos sin ser vista, su vestimenta oscura pasaba desapercibida por los humanos, se detuvo frente a un mercado, observaba las frutas frescas y a sus narices llegaban los aromas esquicitos, camino mientras tomo algunos sin ser descubierta, los echo a la bolsa y camino por las calles del pueblo, nadie podía verla, ella observaba rostros desconocidos, nuevos para ella, ahora era extraño pasearse por las calles después de haber crecido ahí durante sus primeros 24 años de vida, tomo algunos víveres y luego prendió vuelo en una calle solitaria, se dio un paseo por las hermosas ciudades del rededor, miraba a las personas caminar felices, los niños corrían y reían, los perros paseaban junto con sus amos, de pronto aquella melancolía le partía el corazón al no poder ser como ellos.
Se alejo dirigiéndose a uno de sus amados aposentos, el mismo edificio de siempre, era el único lugar hermoso cercano a la ciudad, de alguna forma la hacía sentir menos sola, se sentó en la orilla húmeda mientras comía un mango, el silencio era algo desesperante, solo las aves que pasaban por ahí le hacían compañía, miro sus manos blancas, sus uñas eran largas y afiladas, gruesas, muy gruesas, de pronto recordó a Germán, miro al cielo, sintió un nudo en la garganta.
__¿Será que puedes verme?, me pregunto qué es lo que piensas de mi.
Agacho la mirada con tristeza.
__Seguro piensas que soy un demonio, eso debo ser, un maldito demonio, he asesinado a tantas criaturas, que ya no siento temor o repugnancia, aprendí a tenerles coraje a la hora de luchar, sé que no son más que bestias que quieren asesinarme, pero asesinarlas, sean o no terrenales me hace a mí una asesina, igual que a ellos, mi castigo es vivir eternamente sola, sin ninguno de ustedes, los perdí hace tanto tiempo que hay veces que pierdo la noción, he dejado de contar los años, solo he visto cambiar a la ciudad, el país entero, el mundo, para nada es el mismo que recuerdo, he dejado de visitarlo por temor a ser vista, aunque en esta ciudad se ven menos, sé que los hay, hmm…
Agacho la mirada.
__si supieras a todos los lugares a los que he ido, no lo creerías, he estado en lugares que ni yo creía que existían, no te lo voy a negar, al principio fue muy difícil lidiar con esto, los poderes, los demonios, los vampiros, todos ellos, me han perseguido tanto.
Gemma miro nuevamente al frente.
__Pero hasta ahora, no he vuelto a ver aquel vampiro, ese que nos persiguió en Madrid, aún tengo grabada su mirada, son ojos que jamás voy a poder olvidar, si un día lo vuelvo a ver, temo por lo que pueda suceder, quizá aún no sea lo suficientemente fuerte para enfrentarlo, tú fuiste indispensable, tan solo te tuve unos cuantos días y te extraño como si fueras mi hermano, desearía poder tener tu valentía, tu inteligencia, tu fe.
Gemma suspiro de nuevo.
__El libro fue descontinuado, lo siento, lo intente pero jamás logre descifrar las ultimas páginas, me fue imposible, no sé qué es lo que hay escrito, las imágenes tampoco son claras, solo sé que, estoy condenada a vivir por el resto del mundo así, maldita y sola, completamente sola.
De pronto sintió una presencia cercana a la ciudad, sus ojos miraron fijamente al frente y viajaron a gran velocidad, logro ver a los ángeles ir tras ella nuevamente, últimamente los ángeles parecían ser su mayor dolor de cabeza.
Prendió vuelo al sur, miro hacia atrás, pudo ver que iban tras ella, eran muchos, bastantes, un grupo de 20 por decir lo menos, apretó los puños furiosa y voló más deprisa a través de los arboles, se volvió invisible para ocultarse, los ángeles llegaron al lugar donde ella se encontraba, miraron a sus alrededores, solo habían arboles y hojas muertas en el suelo, no se escuchaba más allá del crujir de las hojas y los roedores que abundaban por ahí, algunas aves cantaban, Gemma podía observarlos, su poder de invisibilidad serbia asta para ellos, uno de los ángeles dijo.
__Debe estar aquí, lo puedo sentir.
Una fémina dijo.
__Esa maldita se ha hecho invisible, como siempre, es tan cobarde que no nos da la cara.
__¡¿Tú crees?!
Grito Gemma, todos se pusieron en guardia mientras trataban de ver de dónde venía la voz, su voz resonaba por todas partes en un eco escandaloso.
__¡Quizá te da coraje no poder atraparme como a tus estúpidos compañeros!
Todos enfurecieron, eran hombres fuertes, altos, vestían una armadura de plata, había solo tres mujeres con ellos, un ángel dijo.
__Saruh, contrólate.
La mujer pelirroja lo miro con molestia, otro ángel femenino de pelo rubio susurro.
__Debe estar en la boca de aquella cueva.
__¡Te equivocas! __Dijo Gemma. __¡No saben nada sobre mí!
Comenzó a reír de manera burlona, un ángel de ojos grises claros grito fastidiado.
__¡Sal de tu escondite!, ¡entrégate!, ¡no hagas esta persecución más larga!, ¡tarde o temprano el arcángel Samuel te ara pagar y te castigara!
__¡El no puede tocarme, y tu menos!
Enseguida aquel ángel de cabello largo y n***o recibió un golpe en el pecho y fue arrojado contra un árbol, en cuanto se desato el ataque los demás golpearon al aire creyendo que ella se encontraba ahí, pero solo escucharon su risa encantadora, Gemma dijo.
__¡Nunca seré vista por ustedes, insignificantes pajarracos!
Rio nuevamente mientras Saruh grito furiosa.
__¡Maldita bestia!, ¡demonio del mal, sal a dar la cara!
__¡No tengo por qué obedecer tus ordenes!, soy mi propia ama!, ¡jamás voy a servir a Samuel!, ¡díselo!, ¡por última vez, déjenme en paz!, ¡yo no le pertenezco a nadie!, ¡jamás me van a atrapar, soy mucho más astuta que todos ustedes juntos!, ¡largo!
El eco de su voz formo un remolino que los atrapo arrojándolos del bosque como si el mismo los hubiera escupido, cayeron al suelo mientras que Gemma paso sobrevolando velozmente rasguñándolos con sus garras, todos fueron heridos, apenas y pudieron ver una ráfaga negra que paso sobre sus narices, se pusieron de pie mientras emprendieron vuelo detrás de ella, pero Gemma se hizo nuevamente invisible y le perdieron la pista, Gregory, el ángel a cargo del grupo dijo.
__Es demasiado veloz para nosotros.
Un ángel rubio de ojos azules dijo.
__Jamás lograremos capturarla, y menos que se una a nosotros.
__Ni quien lo quiera.
Dijo Beróth, un ángel femenino de pelo castaño y ojos dorados.
__No la necesitamos, es una bestia, tiene las alas negras, pensaran que estamos aliados con un demonio.
Gregory dijo mientras sobrevolaban por encima de los árboles.
__No, ella no es un demonio.
__¿Cómo lo sabes?, nunca nadie le ha visto la cara, y los únicos que la vieron murieron por que los asesino.
__No puedes negar que ha matado a más demonios que todos nosotros juntos por décadas, su poder es inaudito, ella debe pertenecer a los nuestros.
Saruh dijo.
__Pero es imposible hablar con ella, siempre se niega, deberíamos simplemente cazarla y encerrarla en el calabozo, con su traidor.
Kilbha dijo.
__No puedo negar que su poder es increíble, pero ella asesina por igual, ha matado ángeles también, no solo vampiros y demonios.
Gregory dijo.
__Pues no pararemos de seguirla, un día encontraremos el lugar donde se esconde, y cuando lo ayeemos, será muy fácil atraparla, por fin le veremos la cara.
Fermín, un ángel de cabellos castaño y ojos color menta dijo.
__¿Y si es un monstruo, como dicen?
__Bueno, pues creo que eso es lo de menos, además, ¿qué importaría?
Saruh dijo.
__Bueno pasa que para la legión la belleza de cada uno de sus miembros define su personalidad, es importante, si es un monstruo debe pertenecer a los demonios o a las gárgolas.
__Si llega a pertenecer a los demonios seria nuestro fin, no lo entienden, ella debe ser parte de los buenos, de los nuestros, andando, debemos llegar a la ceremonia.
Pronto prendieron camino regreso a su reino, pues era momento de llevar a cabo la sagrada ceremonia celestial para nombramiento del nuevo guardián.