Capítulo XLVIII Mientras bajaban hacia la superficie del planeta, Charlene admiraba el beige omnipresente del cielo. El helicóptero se sumergía en las nubes con naturaleza, y emergía bajo ellas más cerca del suelo. Los detalles del paisaje se iban delineando más y más, dejando boquiabierta a la psicóloga. Era la única que no había visto nada del planeta antes de ese momento, la única que no sabía siquiera que lo estaban explorando, debido al secreto del proyecto. Había llegado a Heysham con Kamaranda, y había tenido el tiempo justo para escuchar su exposición antes de que la llamaran para que se preparara para la misión. Le habían dado un mono, botas, mochila, provisiones. Un radiotransmisor y un cuchillo completaban el equipo, junto con una brújula y el esbozo de un mapa de la zona que h

