En shock, así es como se sentía Jimena tras haberse encontrado a Norberto frente al portal de su casa. No podía imaginar una explicación ni una excusa para lo que inadvertidamente, este había presenciado. Ambos estaban ahora presos en un mar de dudas y desconcierto, pues por mucho que lo intentara, tampoco Jimena, veía una explicación que aclarara qué hacía él acompañado de Araceli a esas horas de la noche y haciendo footing por caminos solitarios y oscuros. Dispuesta a apartar las sospechas y el temor de su mente, madrugó un día más y se encaminó hacia su negocio del que no saldría hasta la hora de almorzar. Una nueva sorpresa esperaba un día más junto a su negocio haciéndola determinar que aquellos inesperados encuentros tendrían que ir llegando a su final. -¿Comemos?- sugería Raúl f

