*VALERIA* Puse el vaso en un extremo e hice pucheros, sintiendo que este juego de seducción involuntaria comenzaba a jugarme en contra. —"¿He cometido algún error?", interrogue, observando que su semblante se alteraba con rapidez. De inmediato volvió su mirada hacia mí, acercándose rápidamente y tomando mis mejillas con sus enormes manos. —No has hecho nada malo, no pienses en cosas que no son —dijo, su tono suave, pero su mirada cargada de una intensidad que me desconcertó. En ese momento, mi corazón latía con fuerza. ¡Qué demonios es esto! Era como si todas las alarmas de mi cuerpo se activaran. Rápidamente, le quité las manos, porque sentí que el corazón se salía de mi pecho. —Es extraño, me duele el corazón, siento que se me quiere detener —dije en voz alta, intentando hacer una b

