*VALERIA* Una mezcla de emociones me invadió al recordar mi tiempo de calidad con mi padre. La adrenalina corría por mis venas, y una risa nerviosa escapó de mis labios. Antonio sonrió, sus ojos brillaban con aprobación. —Bien hecho. No es solo el impacto en el objetivo, es la forma en que te has enfrentado a tus propios miedos. Esa es la verdadera victoria. ¿Alguna vez has disparado? Las palabras de Antonio me tomaron por sorpresa, la sonrisa se desvaneció de mi rostro y su pregunta resonaba en mi mente. No era solo acerca de disparar, era acerca de enfrentarse a mis propios demonios. Me di cuenta de que había dado un paso hacia delante, un paso que me acercaba más a la persona que ahora quería ser. —Para nada. ¿Puedo intentarlo de nuevo? —pregunté, sintiendo que la confianza comenza

