En perspectiva de Benjamín Solhonsky Cuando vi a Lía Michel, bueno realmente a quien engaño, sé que esa bella mujer no es Lía, ni sé por qué estoy tratando de confundir llamándola Lía, ella no es Lía. Y sucedió hace aproximadamente un poco más de un año atrás. Aún recuerdo como si fuera ayer, fue un fin de semana la ví, ¿podrían decirme que uno puede confundir al sol y la Luna? Por que ciego no soy, y si lo fuera, allí estaba la sensación de los cálidos rayos solares golpeándome el rostro, la piel y por su parte, la fría noche con sus vientos aullando dándome escalofríos por todo mi cuerpo. Así de diferentes eran estas dos mujeres. La presencia de está mujer para mí es igual a un bálsamo reconfortante, un aura de luz que me llena de paz, de felicidad. Su amor su entrega hacia mi, hacia

