Lo último que recuerdo fue que Lucio me recostó en la cama, me identifiqué muy confundida y no recordaba varias cosas, el golpe en mi cabeza no fue tan fuerte como para dejar secuelas graves. El cuido de mis días y ni siquiera se enojó cuando le conté que quise escapar para ir a ver a mi familia, él me dijo que no podía verlos para no ponerlos en peligro. Este hombre era muy dulce conmigo, aunque no confiara en él, a veces pensaba en Drácula, aún recuerdo su mirada de dolor cuando lo dejamos en el bosque, yo aún lo esperaba, pero no creía poder estar con alguien que me lastimó de esa forma, lo odiaba por mentirme. Me estaba cambiando Heida, mi única amiga y sirvienta, ella era la misma joven que Lucius abrazo en el jardín el día anterior y por lo que yo dije el la veía como como una amig

