Es viernes, Anna ha salido de trabajar y va de camino a recoger a su hija, no tiene prisa, aún queda tiempo para la hora de salida de Daniela, por eso decide ir andando, por suerte todo ha estado muy tranquilo y no ha visto a Daniel. La última vez fue ese día que fueron juntos a llevar a Daniela y que luego él la besó. Anna lo ha pensado mucho, ese beso le hizo darse cuenta de que Daniel la sigue amando, al igual que ella a él, pero no se hace ilusiones, porque sobre todas las cosas quiere conseguir pruebas para demostrar su inocencia y si es verdad que Daniel quiere ayudarla será una pieza clave. El problema es que ella sabe lo que supondrá esa ayuda, ella sabe que no podrá estar a su lado sin que pase nada y eso la asusta. De momento puede llevar eso de quererlo a distancia, pero no

