CAPÍTULO 35

1249 Palabras

Ana — No llores—me dice mi ángel — no me voy mucho tiempo — limpia mis lágrimas, con sus dedos. — ¿Por qué no puedo ir? Es injusto — doy una patada, al suelo en forma de protesta — Es sólo dos días, prometo que te traeré algo de acuerdo — asiento con la cabeza, pero sigo llorando mi ángel fue el campeón en el ajedrez y lo llevarán a un concurso a otra ciudad. —Y si me escondo en tu maleta, soy pequeñita nadie lo notará, y no comeré mucho lo juro— lloró más, llamando la atención de todos — y si pasa algo, y si no te vuelvo a ver—me abraza fuerte y besa todo mi rostro para calmar mi tristeza. — Recuerdas la leyenda china que te leí: "Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar la hora, lugar o circunstancia. El hilo se puede torcer, estir

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR