¿Cúanto puede pesar una simple tarjeta de llave electrónica? En ese momento para mí, los nervios me daban la impresión de que pesaba una tonelada, mis manos sudaban cuantiosamente, miraba a todos lados discretamente para asegurarme que nadie estuviera viéndome cuando tomara esa tarjeta sobre la mesa que era una invitación abierta a pecar. Subí las escaleras sintiendo que cada escalón me quedaba mucho más lejos que el anterior, todas las puertas eran idénticas una tras otra en pasillos interminables de elegancia y glamour incluso hasta en las paredes ¿qué me esperaba en esa habitación 67? ¿estaría a la altura de Noah? ¿y si mi manera de hacer el amor no le gustaba o no le satisfacía? Las dudas llegaban a mí como torrenciales lluvias de mayo. Pero aún así seguí sin detenerme caminando en so

