Una vez el laureado escritor inglés, Jhon Ray dijo "Nada te puede dar más energías que la desesperación", y justo en ese momento comprendí esa frase a la perfección. Es totalmente cierto, porque cuando descubrí que Rick me había robado hasta el último centavo dejando completamente en la ruina, no dejaba de caminar de un lado a otro, por momentos lloraba, en estos instantes tiraba muy fuerte de mi propio cabello preguntándome internamente como pude ser tan estúpida para llegar a revelarle el escondite de mis ahorros a un tipo tan holgazán como él ¿Qué esperaba? Era lo más lógico que sucediera. Lo cierto era que me encontraba en la quiebra, y mi único consuelo de no volverle a verle la cara al estúpido de mi esposo no era suficiente para alegrarme. Nada podía sacarme de esa depresión tan fue

