El camino hacia la guarida de el mafioso Marlon era cada vez más intrincado, cada vez más difícil de recorrer, pero esta vez estaba decidida a cualquier cosa por ayudar a mi mejor amiga. Hubiera sido capaz de bajar al mismo infierno con tal de salvarle la vida a Patty, no le puedo negar que el miedo y los nervios continuaban intactos, exactamente iguales, de la misma manera cuando me topé con esos bandidos por primera vez, pero en esta ocasión existía una gran diferencia, necesitaba conseguir ese dinero para la operación, a cualquier precio. Siempre era despreciable mirarle el rostro a esos desagradables sujetos, ellos siempre tenían una expresión de maldad en sus rostros, como si a en todo momento pensaran con malicia, como si en cualquier instante te fueran a hacer daño, pero mi expresió

