Capítulo 39 Abril corría con todas sus fuerzas sin mirar atrás y cegada por las lágrimas que no paraban de caer y le dificultaba la visión, mientras podía escuchar los gritos de Santino llamándola. No quería voltearse porque sabía que de hacerlo no sería capaz de soltarle la mano y ya había dado por terminado todo ese asunto. Era momento de continuar con su vida como si jamás hubiera él existido en ella, aunque su cuerpo y su corazón lo recuerden cada día. Santino corría tras ella desesperado por detenerla y mostrarle las pruebas de que él había pagado el tratamiento y no Gastón como le había hecho creer en todo ese tiempo, pero lo que él menos sabía era que a ella eso ya no le importaba. De momento a otro, ella comenzó a cansarse y esto hizo que disminuyera la intensidad de sus movimie

