Extra. Una semana más tarde. Abril y Catalina ya estaban instaladas en Madrid y aunque no estaban muy a gusto en un país ajeno al suyo, por lo menos estaban juntas y la gente, con ellas era muy amena. Cathy comenzaba a conocer a los directores de la ONG y a sus compañeros, niños y niñas de su misma condición y con cientos de sueños que los motiva a no perder la esperanza. En tanto Abril, se estaba preparando para rendir las equivalencias de algunas materias en la facultad de derecho. La ONG dónde asistía su hermana le habían conseguido, además de un departamento donde vivir, la escolarización y un trabajo de medio tiempo, cuyo sueldo le servía para poder vivir y cubrir gastos necesarios. Por suerte los rumores de su relación con Santino Rivas no habían llegado hasta España y realment

